Diario de Información y Análisis de Intereconomía
Uno de los rivales de Rivera:

‘Hui del personalismo ciego de Díez y me topé con autoritarismo en C's’

Rosalina Moreno

¿Por qué esta foto? "Porque me gusta mucho y rompemos clichés". 

Diego de los Santos, que compite con Albert Rivera y Juan Carlos Bermejo en las primarias para liderar Ciudadanos, desgrana a La Gaceta qué ofrece al partido, y a España.

Es sevillano, hijo del fundador del Partido Andalucista, biólogo de profesión, además de escritor y guionista. Por el "personalismo ciego" de Rosa Díez abandonó UPyD y entró en Ciudadanos, donde milita desde hace tres años. ¿Qué le atrajo? “La frescura de Rivera, que se atrevía a decir que lo que muchos pensábamos”, expresa.

No obstante, sus políticas también le han desencantado. Alerta de “bunkerización frente a la crítica constructiva, y de autoritarismo”.

Él, por su parte, ofrece pasión, muchas ideas y dedicación. Quiere un Ciudadanos libre de corrección política, capaz de desarrollar un espacio político de centro. No le gusta el PSOE, y dice que necesita todavía más que C’s la regeneración, y al PP lo considera “el gran beneficiario del caos político que padecemos”. A Podemos lo ve encadenado por clichés de izquierda que lo hacen dogmático.

Preguntado sobre si es de los que dicen "andaluces y andaluzas" y qué le parece el calendario feminista de la Universidad de Granada, ese de Enera, Febrera, Marza..., señala que se niega a destripar el lenguaje porque lo digan las ideologías, y que eso se lo deja al líder de Ciudadanos de Andalucía, Juan Marín, y a Pedro Sánchez, “que hablan igual”.

Acerca de las cualidades ha de tener todo aquel que aspire a presidir España afirma: “No dejarse corromper por nada ni por nadie. Y que conste que la primera forma de corrupción que existe es hurtar la verdad a los ciudadanos. La segunda, intentar manipularnos, y la económica viene después”.

-Guionista, escritor, biólogo de profesión, y aspirante a político…

La política tiene que ver con todo. Como buen renacentista, me resulta irresistible participar de la vida pública que nos compete a todos. Además, tengo la tradición política familiar del Partido Andalucista. Creo que debería estudiarse una asignatura de política en el colegio, de cultura política. Nos iría mejor a todos, nos defenderíamos mejor de la demagogia.

-¿Qué le desencantó de UPyD y qué le sedujo de Ciudadanos?

El personalismo ciego de Rosa Díez, su alejamiento del centro racional hacia la izquierda ideológica, me alejó de UPyD. De Ciudadanos me atrajo la frescura de un tío, Albert Rivera, que se atrevía a decir que lo que muchos pensábamos.

-Precisamente, algunos critican al partido por estar compuesto por miembros de distintas formaciones… ¿Usted ve eso malo?

Eso es inevitable, todo el mundo viene de alguna parte. Yo espero que Ciudadanos se componga de los idealistas desencantados de muchos sitios, y no de aquellos otros que se han quedado sin el carguito en otros partidos.

-¿Qué le ha llevado a dar este paso? ¿Qué le ha defraudado?, ¿Cuál es su denuncia?

Me ha defraudado que C’s sirva para apuntalar la dramática situación económica, social y política de Andalucía. Y que Rivera haya ido dejándose por el camino sus propuestas más originales y renovadoras, más de centro.

-¿Y por qué otras cosas ve equivocada la estrategia de la dirección?

Por su bunkerización frente a la crítica constructiva, y su autoritarismo. Debe tener los ojos y los oídos muy abiertos a lo que pasa dentro de C’s, porque es el preludio de lo que ocurrirá fuera.

-Se ha mostrado bastante crítico con el proceso de elecciones internas. ¿Es poco democrático?

Sí. Es un tema grave. No hay garantía democrática, y esa duda es inadmisible en un proceso electoral. Imagínese que Rajoy convoca unas elecciones con voto telemático y dice que el recuento lo hará el Gobierno, ¿cree que lo aceptarían los demás partidos? El sistema, además, es claramente imperfecto. No existe ni un código asignado a cada militante-mail-IP para certificar quién es el que vota, se incumple la primera premisa de la seguridad informática.

-¿Qué no le gusta de lo que vende Albert Rivera?

Me gustaba y mucho. Y quiero que lo que vendía Rivera, si él ya no lo vende, que lo siga vendiendo Ciudadanos.

-¿La política promovida por Rivera está marcada por el electoralismo?

El centro político interpretado meramente como robarle votos, tanto al PSOE como al PP, es electoralismo. El centro como confrontación de la demagogia, basado en la razón y no en las emociones negativas de la gente, eso no es electoralismo, lo cual no implica que sea una estrategia electoral inteligente a medio y largo plazo.

-¿Ha derivado en una degeneración de los principios del partido?

Ha derivado en que cogemos los tics de aquellos con quienes pactamos o hemos querido pactar, y esto en muchas ocasiones es traicionar los principios originales, que no eran más que el sentido común llevado a la política.

-¿Rechaza que C's funcione como una bisagra vacía de contenidos?

Por supuesto. Los pactos para sostener lo caduco que ya no funciona son una involución. La responsabilidad de la gobernabilidad de un país no puede caer sobre los hombros de un partido tan joven como C’s. Yo solo pactaría si hay una reforma estructural profunda de las instituciones y de las normas de convivencia de este país: separación de poderes, fin de la administración paralela, etc.

-¿Qué dice de su rival madrileño, Juan Carlos Bermejo? Su oponente tilda a Adolfo Suárez de franquista, ¿qué le parece? Por cierto, este miércoles, en ‘El Gato al Agua’, Eduardo García Serrano lo ha dejado sin argumentos...

No conozco a Bermejo. No puedo opinar, sólo decir que si va por libre como nosotros, es un valiente. El sabrá a que me refiero. Adolfo Suárez para mí es un demócrata, en el momento más difícil de la historia de la democracia española.

-¿Y qué ofrece usted a Ciudadanos? 

Le ofrezco pasión, muchas ideas y dedicación. Quiero un Ciudadanos libre de “corrección política”, capaz de desarrollar un espacio político de centro que a día de hoy está ahogado entre los clichés de la izquierda y la derecha.

-También ha dicho que quiere rescatar su origen ante una deriva que está alejando al partido de sus principios fundamentales ¿Cuáles son esos principios?

Más democracia (nueva Ley electoral y verdadera democracia interna en los partidos, regulada por ley), separación de poderes (judicial y político, orgánico y electo en los partidos), defensa de la Constitución (de la presunción de inocencia, la igualdad ante la ley, la dignidad –el Estado del bienestar- etc.), transparencia pública que no esconda la verdad… Y muchas cosas más.

-Defina a Albert Rivera.

Un animal político en el buen sentido de la palabra, que ha tenido mucho valor, pero que va demasiado deprisa. El motivo de esta prisa lo desconozco, pero creo que le hace cambiar “el oro por la plata”.

-Ahora descríbase usted.

Un utópico, que cree que la utopía es el motor para tratar de exigirnos siempre un poco más.

-¿Y cómo ha hecho la selección de su equipo? ¿Qué denominador común tienen?

El desencanto y la valentía, además de un documento base en el que hemos consensuado las ideas que nos aglutinan. Yo sólo he buscado gente independiente. Son ellos lo que me han seleccionado a mí.

-¿Qué ofrece a España?

Regeneración. Es decir, futuro.

-¿Cómo combatiría usted el separatismo?, ¿Qué opina de cómo lo está 'haciendo' el Gobierno?

El Ejecutivo es firme en su postura. El separatismo me parece un anacronismo, un falso debate generado por grupos que quieren poder político. Cuando voy a Barcelona estoy como en mi casa y no hablo ni papa de catalán... La discriminación lingüística esconde actitudes intolerables.

-¿Cómo ve a C’s en Cataluña? ¿Participaría en el referéndum, como Arrimadas?

Me sorprende que esta formación política haya tenido un recorrido tan corto en su lugar de nacimiento. No sé si el actual giro de Arrimadas hacia el nacionalismo es una forma de oportunismo político. No, yo no votaría algo que fuera ilegal. Si no estuviera de acuerdo, lo expresaría de otra forma.

-¿Qué piensa del Gobierno de Mariano Rajoy?

Que es el gran beneficiario del caos político que padecemos actualmente. Su éxito radica en el fracaso de los demás.

-¿Y cómo ve al PSOE? ¿Qué opina de los candidatos Patxi López y Pedro Sánchez?

No me gusta ninguno de los tres. El PSOE necesita todavía más que C’s la regeneración.

-¿Qué opina de Podemos? ¿Es un peligro para España?

Podemos tuvo un papel catalizador de ideas importante, pero está encadenado por clichés de izquierda que lo hace dogmático. Esa es su gran debilidad. Por eso, no creo que sean tan peligrosos.

-¿Qué cualidades ha de tener el presidente del Gobierno?

No dejarse corromper por nada ni por nadie. Y que conste que la primera forma de corrupción que existe es hurtar la verdad a los ciudadanos. La segunda es intentar manipularnos. La económica viene después.

-¿Le duele que el líder de C’s en Andalucía diga que a usted no lo conocen ni en su tierra? ¿Qué le diría?

Me parece triste que haya entrado en el terreno personal. Yo no lo he hecho. Sólo he criticado su acción política. Nos conocemos perfectamente. Me presenté como candidato electo a las primarias para las Generales con Juan Marín. Públicamente hemos hablado muchas veces. ¿Tanto miedo nos tiene a Alternativa Ciudadana como para negar que nos conoce? Por cierto, que a Marín no lo conocía nadie en el partido el día que dicen que fue el único sacó los avales.

-¿Qué opina de los cambios políticos que se están produciendo a un lado y a otro de España?

Creo que la corrección política de algunos sectores –incluidos los medios de comunicación- han propiciado los populismos en Occidente. A base de negar la verdad han conseguido que la verdad sea un bien en sí mismo, sin más consideraciones.

-¿Qué le parecen las primeras medidas que ha adoptado Trump?

Son el resultado de la crisis que sufre Occidente, en parte provocada por una globalización salvaje donde hemos globalizado muchas más cosas malas que cosas buenas, como la precariedad laboral.

-¿Y qué opina de la lucha contra el ISIS?, ¿Y de la política de refugiados por parte de Europa?

El ISIS es producto de la Primavera Árabe de Hillary Clinton y de la guerra de Bush. Creo que Occidente ha perdido la legitimidad para ser el referente ético del mundo, y flaco favor les hacemos a esos activistas que de verdad quieren una vida mejor y más libre para sus pueblos en países con dictaduras. La legitimidad se perdió no sólo por la intervención militar, sino por nuestra propia desintegración ética. De nuevo, la corrección política. La guerra que finalmente nos van a ganar es la demográfica. Occidente se está haciendo el harakiri.

-¿Es católico? ¿Está a favor o en contra del aborto? ¿Y qué dice del adoctrinamiento LGTB a los menores?

Soy católico no prácticamente y de libre expresión del sentimiento religioso. El aborto debe regularse. No estoy radicalmente en contra. Y lo del LGTB me parece un palabro horrible para la entronización de la diferencia y llevarse los votos. ¿Por qué no legalizan de una vez el vientre subrogado en España y acaban con la discriminación de los gays que no tienen dinero para hacerlo en el extranjero? ¿Para eso querían el matrimonio? Basta ya de demagogia de la derecha y de la izquierda, por favor.

-Ha escrito ‘Las Mujeres que no amaban a los hombres’ contra la actual Ley de Violencia de Género, y ha mostrado su decepción con que Rivera haya dicho en La Sexta que está de acuerdo con ella, porque “creía que era libre”.

Decir que no hay denuncias falsas es hoy un tabú en España porque la estadística oficial dice que no existen. La desigualdad penal por cuestión de sexo es una involución descomunal, contraria a la Constitución y que, además, no sólo no sirve para nada, sino que separa y genera más odio entre los sexos, agravándolo todo. Yo la llamaría Ley del fin de la intimidad, que había sido el mayor logro de nuestra civilización. Nos queda la soledad íntima, eso sí... Y las redes sociales, para que nos acompañen.

-Cambiando de tercio, es hijo de Diego de los Santos, uno de los fundadores del Partido Andalucista, médico cirujano, y autor del libro ‘Carlos Cano. A la luz de sus cantares’. ¿Qué admiraba de él? ¿Qué consejos le dio y usted pone en práctica?

Mi padre era una persona muy especial. También lo era Carlos Cano. De esas personas que dejan unos vacíos que no se olvidan nunca. Mi padre era un hombre apasionado de la vida y de la verdad, sin miedo, que partía de la base de que el ser humano es bueno por naturaleza y merece dignidad. Ahora bien, implacable contra la gente maligna. Nos dejó el pasado marzo y me acuerdo de él todos los días. Me hubiera encantado, más que nada en la vida, que viera lo que estamos haciendo en Ciudadanos. En parte, mi motivación es dejar su nombre, que es el mío, impoluto.

-Asegura que ganar no es la principal motivación. ¿Entonces qué le mueve?

Poder decir algunas verdades. No somos tan inocentes como para pensar que nos iban a dejar ganar. Ahora que ganar no nos importaría en absoluto, que quede claro.

-¿Hay desencanto de los ciudadanos y tenía que surgir una candidatura que los represente?

Eso es. Creo que hay mayoría de desencantados frente a clientelismos. Y como decía el propio Rivera, “imposible es sólo una opinión".

-¿Rompería el pacto de legislatura que une al partido con el PSOE en Andalucía? ¿Ha cambiado en algo la situación? El gasto público ha subido un 30 por ciento…

Sí. Andalucía necesita más que nadie en este país una regeneración radical de sus estructuras públicas. Es una reivindicación muy antigua, pero a Andalucía se la relega siempre al papel de comparsa de lo que se haga en Madrid. Eso es lo que está pasando ahora otra vez. Hay que dar un grito que se oiga en Madrid.

-¿Dejaría que el PSOE gobernase con Podemos?

Claro, sería divertido. Podría suponer el declive de los dos, aunque creo que sería peor para el PSOE. Podemos tiene un punto de rebeldía que a mí no me molesta en absoluto. Andalucía no puede estar peor de lo que está, así que por favor que no me quieran meter miedo.

-Rivera no se ha mojado en si darían paso al PP en Andalucía en caso de empate. ¿Y usted? ¿Hubo connivencia del PP andaluz y el régimen socialista?

El régimen socialista no hubiera sido posible con una oposición contundente. Ahora veo al PP más combativo, yéndose a los juzgados, y eso me gusta, aunque no hay que olvidar que fueron los vocales conservadores del CGPJ los que apartaron a la juez Alaya de las macrocausas de corrupción en Andalucía. Creo que para el PP Andalucía también es la comparsa, pero si eso cambiara, lo apoyaría. El PSOE tiene demasiados intereses creados aquí como para que se pueda regenerar desde dentro.

-Ha dicho que los pactos con otros partidos deben estar ligados a una regeneración de verdad… 

¿La regeneración que es? ¿una firma en un despacho o algo que se nota en la calle? Yo a la regeneración todavía no tengo el gusto de conocerla.

-Por cierto, ¿es usted de los que dicen "andaluces y andaluzas"? ¿Qué opina del calendario feminista? Ese de Enera, Febrera, Marza...

Yo me niego a destripar el lenguaje porque lo digan las ideologías, eso se lo dejo al Sr. Juan Marín y al Sr. Pedro Sánchez, que hablan igual. Creo que tenemos que unirnos contra la ingeniería social de los partidos, que nos separa para que los votemos por cuestiones “de género” en contra de nosotros mismos. El feminismo ha terminado siendo una limitación terrible a la expresión individual de las mujeres.

-Y ya por último, ¿podría compartir con nosotros un deseo para 2017?

Que empecemos a perderle el miedo a la verdad. Es decir, que haya más luz que oscuridad.

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