Diario de Información y Análisis de Intereconomía
TRIBUNA DEPORTIVA

Sergio Ramos o la excepción

Que el Madrid baje el pistón, llevando ventaja, es lo que produce el miedo en el aficionado. Miedo a que no regrese ese Real Alien que iba matando rivales de uno en uno.

De camino al bar diviso al actor Carlos Santos que presentaba El hombre de las mil caras en la Filmoteca. Lo del Bernabéu, últimamente, no son los Goya pero algún dislate de Ronaldo dirigiendo, como una fuerza del destino, el balón al palo, bregando como La teniente O’Neil en el barro y un Benzema girando entre cuatro del Málaga, como esas tauromaquias de Barceló en las que aparecen múltiples círculos concéntricos, tras la pelota merecía Goya a los mejores efectos especiales. Aquello era como el chiste, entre que tú no sabes y que a mí se me ha olvidado… El hombre de las mil caras era Zidane del blanco al amarillo y al verde en décimas de segundo. Ya en el bar, tengo que apartarme de los expertos futboleros como se apartaba Laura Ingalls de los carros camino de la tienda de los Oleson. Olvídense de esos científicos que hace un año vaticinaban que el fin del Universo podría ocurrir antes de lo previsto. Los tenemos a todos en el Bernabéu (y en el bar), abonados y más pesimistas que Houellebecq. Ojo, primeros en la Liga. Campeones de invierno. Récord de victorias…pero, perdimos dos partidos y… ¡Qué le gusta al aficionado hurgar en la herida con el bisturí, como si el equipo estuviera pidiendo a gritos quirófano! Que son los mismos que veo llegar algún domingo con un libro de Montaigne bajo el brazo... Supongo que está bien zanjar las cosas (¿derrotas?) antes de que tomen cuerpo, pero esta fiebre silbante, en el propio coso, la veo pelín histérica. Aficionados fascinados por la tragedia griega: dioses que luchan, los aman, se odian, los castigan… mientras entran en pánico contemplándolos. Que el Madrid baje el pistón, llevando ventaja, es lo que produce el miedo en el aficionado. Miedo a que no regrese ese Real Alien que iba  matando rivales de uno en uno. Total, impactaron contra un meteorito imprevisto (Sevilla), perdieron casi el rumbo... Tranquilos, parada técnica. Enero, as usual.

Y, arrecian los pitos. De nuevo. Se clavan en el oído como esta semana cada chasquido  de la pala en la nieve. Que, oiga, a veces silbar trae maravillosos resultados. Recuerden que Gloria Van Aerssen se acercó a Carmen Santonja por un silbido y allí nació Vainica Doble: “Estaba silbando Tannhäuser  y nuestra madre se acercó y se unió a ella silbando una segunda voz, y a partir de ese momento se hicieron inseparables”. Aquí hay mucha tensión deportiva no resuelta. Hasta que llega Ramos y deshiela los Polos. Y vuelven los abrazos a la grada, de esos que crujen las costillas. Otra vez, Sergio.  Lo impredecible. Un central pichichi. “Laexcepción es una hermosa novela”, que dijo alguien. Provocando un estremecimiento de placer. Esa cabeza que define aquella frase de Obi-Wan, “la altura es una ventaja”. Afirmaba el maestro Pepe Luis Vázquez que “al toro hay que poderle con la cabeza”. Si Pepe Luis era el Sócrates de San Bernardo, habrá que ir buscándole alias de tronío al de Camas. Y, salió Morata. Esa mirada de extrañamiento de Álvaro cuando Zidane entra en lógica combustión (lógico). Cuando esos ojos azulados del francés se clavan en ti como palillos de dientes, que leíamos en Bukowski. Más de uno haciendo méritos para que el rapapolvo se escuche en la calle Goya esquina con Serrano. Entender lo de Morata lo he dado ya por imposible. Comprendía más a Burt en Enredo cuando pensaba que era invisible tras ser abducido por los extraterrestres. Parafraseando a Nolan en boca de Mathew McConaughey, el Madrid está aquí para ser el recuerdo de nuestros hijos. Pero sin el sentimentalismo de Interstellar. Mientras, seguimos del rock progresivo a Outlandos d’Amour sin despeinarnos.   

Publicidad

Colabora con Intereconomia

Opinión Columnas
15 Mayo 2017
Faltaban relojes para cronometrar la duración de las ovaciones que se sucedieron ayer en Madrid entre Nadal, el Real Madrid y Plácido Domingo.
Opinión Columnas
8 Mayo 2017
En los graderíos de Los Cármenes un niño pedía desaforado una camiseta a los blancos. El niño hecho un cuadro con la chaqueta de almirante de la Primera Comunión abierta y camiseta negra. Qué ruina de comulgantes gastamos…
Opinión Columnas
1 Mayo 2017
El gol de Marcelo significa casi una Liga. Un crochet pisando los terrenos del toro con valor, el que levanta al aficionado de sus asientos.
Opinión Columnas
24 Abril 2017
Anoche al Madrid le fue imposible ir a dormir acentuando esa trayectoria que lucía vigorizada por sus resultados.
Opinión Columnas
17 Abril 2017
Un par de yemas y con sus claras fue lo que le echó Isco, regateando a los engaños con el balón cual experto torero.
Opinión Columnas
3 Abril 2017
Cuando el equipo marcha a hacer el rondo a la esquina la multitud de fans que marcha en tropel hacia allá es tal que parece que el suelo de Chamartín fuera a volcar. Ojo, científicos, al eje de inclinación de rotación terrestre cuando juega el Madrid.
Opinión Columnas
20 Marzo 2017
Un correcalles sin contrapeso blanco que me hacía temer lo peor. El sorteo de Champions con el Bayern de Múnich como artista secundario de fondo, pero idealizando papel protagonista.
Opinión Columnas
13 Marzo 2017
En Can Barça están empezando a sufrir una especie de ‘síndrome de la Moncloa’: Cuando todos los que te rodean te dan la razón y, evidentemente, uno no siempre la tiene.
Opinión Columnas
6 Marzo 2017
La que ha armado por una charla. Para mí fue peor ver a Juande Ramos cortándose las uñas en el banquillo del Madrid.