Diario de Información y Análisis de Intereconomía
PERTENECÍAN A LA DIVISIÓN AZUL

23 cuerpos españoles encontrados en Rusia

Los hallazgos se han producido en fosas de Nogorod y Krasni Borj, dos de los frentes en los que destacó la actuación de las tropas españolas durante la Segunda Guerra Mundial.

Juan E. Pflüger
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La Asociación de Desaparecidos en Rusia (ADR) es una organización que lleva veinte años intentando localizar y recuperar los cuerpos de los voluntarios españoles que acudieron a partir de 1941 a luchar contra el comunismo al frente ruso. Su objetivo es la exhumación, identificación y sepultura digna de los restos de quienes se alistaron en la División Azul, al grito de “Rusia es culpable”, para luchar por sus ideales.

El pasado mes de septiembre, entre el 14 y el 24, como cuenta Fernando Garrido, secretario de la Asociación de Desaparecidos en Rusia, realizaron una intensa labor de localización y exhumación de cadáveres de españoles que hace más de 70 años yacen en las proximidades de Novgorod y Krasni Borj. Su trabajo ha dado importantes resultados y han logrado extraer 23 cuerpos de soldados. De ellos, 7 se han recuperado en Posad-otensky, 11 en Mosky y 5 en Krasni Borj.

En esta campaña han conseguido otros éxitos importantes. En la zona de Novgorod han situado exactamente el cementerio de San Nicolas, con 40 cuerpos más, un camposanto que tenían localizado por fotografías, pero que no habían podido situar exactamente. Lo mismo ocurría con el cementerio de Santa Sofía, con 30 soldados españoles enterrados.

La gran sorpresa surgió cuando pocos días después de encontrar estos dos conjuntos fueron entrevistados por una televisión rusa. Una anciana de 92 años que había visto el reportaje se puso en contacto con ellos para explicarles que cuando ella era pequeña, junto a su casa en Serkovo fueron enterrados 30 divisionarios. Tras acompañar al equipo de ADR al lugar señalado, el georadar situó, sin ningún género de dudas, la existencia del enterramiento. Pero no sería el último descubrimiento en la zona, en Gornie Moriny, junto al Lago Ilmen, también descubrieron las tumbas de otros 8 españoles.

Unos días después, en la zona de Posad-Otensky, junto a la denominada posición intermedia de Posad también descubrieron un cementerio, que desconocían hasta el momento, donde podrían encontrarse decenas de cuerpo, entre los que, en una próxima campaña, esperan poder recuperar el del capitán Arredondo.

Entre las localizaciones más destacadas, y ya en el Frente Norte, han encontrado varias trincheras en Krasni Borj que conservan en su interior entre 800 y 1.000 cuerpos de soldados que murieron en la célebre ofensiva del Ejército Soviético.

23 cuerpos recuperados

Los cadáveres que se han podido exhumar e individualizar se encontraron divididos en tres fosas. Los siete primeros estaban en el Frente Sur, junto a la posición intermedia de Posad, donde se buscaba el cuerpo del cabo laureado Generoso Ramos. Aunque su cuerpo no ha sido encontrado, sí aparecieron los de sus compañeros, que están en vías de ser identificados.

Poco después, se exhumaban 11 cuerpos más en el cementerio de Mosky, todos ellos han podido ser identificados y recuperados y uno de ellos ya está en proceso de repatriación al haber sido reclamado por su hija.

Por respeto a ella, el nombre no será hecho público, aunque su historia es significativa. El soldado había decidido alistarse en la División Azul porque sus padres y su hermana de 4 años habían sido asesinados en la cheka de Bellas Artes. No le detuvo haberse casado unos meses antes y tener una hija recién nacida. En mayo de 1942, cuando se procedía al primer relevo de divisionarios, se le anunció que debía desplazarse para ser repatriado, lo que se comunicó a su esposa para que fuera a recibirle a la estación en Madrid. Cuando esta llegó, con su hija de pocos meses en brazos, fue informada por los propios compañeros de su marido que el mismo día en el que se procedía a su traslado para la repatriación, fue alcanzado por un mortero soviético que le causó la muerte.

Los otros cinco cuerpos recuperados, todos ellos con su chapa y, por lo tanto, perfectamente identificados. Uno de ellos, Antonio Villar, también será repatriado en breve a España al haber sido reclamado por su localidad natal: Nerva, en la provincia de Huelva.

Colaboración internacional

El trabajo no ha sido un mérito exclusivo de la Asociación de Desaparecidos en Rusia. Junto a ellos llevan varios años trabajando otras dos asociaciones similares. La organización rusa Dolina, que tiene como finalidad la recuperación de cuerpos de soldados del Ejército Soviético fallecidos durante la Segunda Guerra Mundial para darles un entierro digno y la alemana Volksbund, que tiene el mismo objetivo pero con caídos alemanes.

Las tres asociaciones colaboran con acuerdos internacionales a los que se vinculan los respectivos Gobiernos a través de sus ministerios de Defensa, el de España participa de estos tratados internacionales desde el año 1996.

 

Especial mención merece la empresa española Falcon High Tech que ha sido la responsable de todos los estudios técnicos sobre el terreno, unos trabajos que se realizan de manera desinteresada. Su responsable, Luis Avial, ha explicado a GACETA.ES que para este proyecto ha empleado drones para realizar los estudios de termografía aérea con las que se han localizado los enterramientos anteriormente descritos. También ha aplicado el georadar sobre el terreno para detectar las alteraciones geológicas compatibles con la existencia de restos humanos y un sonar de barrido lateral en el río Volchov.

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