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‘Ha ido a peor bajo su mandato’

Así está Cataluña tras un año con Puigdemont

Rosalina Moreno
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Un empresario, un diputado catalán, un experto en política exterior y un abanderado de la causa antiindependentista hacen balance de la gestión de Puigdemont en su primer aniversario al frente de la Generalitat.

Artur Mas dejó de herencia a Carles Puigdemont una Cataluña endeudada hasta 2055, con pellas de 92.443 millones de euros en la Generalitat, además de una sociedad dividida. No escatimó en gastos en su delirio secesionista, por ejemplo, para sus terminales mediáticas, entre las que se encuentra TV3. Sin embargo, cerraba hospitales, los niños catalanes estudian en barracones, y su Govern recomendaba a los farmacéuticos poner una vela si querían cobrar.

¿Y cómo está dejando a Cataluña Puigdemont, que lleva ya un año de mandato? Un empresario, un diputado catalán, un experto en política exterior y un abanderado de la causa antiindependentista analizan en La Gaceta su gestión.  

Cuando fue investido presidente de la Generalitat ya dijimos que en Cataluña iríamos a peor. Nos hubiera gustado equivocarnos, pero no ha sido así”, manifiesta este diario el presidente de la plataforma Empresaris de Catalunya, Josep Bou. Indica que Artur Mas “al fin y al cabo es una persona que había transitado del nacionalismo al separatismo, pero Puigdemont es de cuna, un hombre de ideología totalmente secesionista y, por lo tanto, ha actuado como tal” y su Gobierno ha sido “nefasto a nivel de convivencia y de economía”.

“A nivel de convivencia, porque realmente se está peor en Cataluña. Hay división. No se ha llegado a un enfrentamiento, pero sí a la fractura, que se ha ahondado con sus políticas. Respecto a la economía, los datos que tenemos son de los tres primeros trimestres de 2016, que coinciden precisamente con los tres primeros meses de Puigdemont como presidente, y son francamente malos”, manifiesta.

Bou explica que la fuga de empresas ha aumentado un 44% en estos nueve meses y que la caída de la inversión ha sido de un 53% y va a suponer a finales de año de 1.000 a 1.200 millones de pérdidas de facturación en las empresas. “Puigdemont ha creado un perjuicio a Cataluña. Sus políticas son erráticas y está perjudicando”, sentencia.

Dice que con la deuda se ha seguido en la misma línea. “Ahora estamos en 76.500 millones de euros, sigue subiendo y el 70% de ella se tiene con el Estado español”, detalla este empresario, que lidera una cruzada para abrir ojos a sus paisanos sobre los efectos del procés, ya que “la información que da la Generalitat o sus medios de comunicación es muy sesgada o sencillamente se omiten datos”.

También cuenta que Cataluña tiene un déficit de 4.500 millones en pensiones y que en caso de una hipotética independencia, al mes siguiente de la ruptura los pensionistas perderían algo más del 20% de poder adquisitivo, lo que en una pensión media equivaldría a unos 210 euros menos al mes.

Por su parte, el diputado del Partido Popular catalán Juan Milián destaca que en este año con Puigdemont “parlamentariamente no se ha impulsado prácticamente nada relevante para mejorar la calidad de vida de los catalanes”. “Se han aprobado cinco leyes, pero nada importante en plan estadístico, sino algún artículo para las pensiones y poco más”, apunta.

Hace hincapié en que Puigdemont ha sido prisionero de la misma dinámica que Artur Mas, la de llegar al mismo lugar, y que “cuando te atas de pies y manos a la CUP, que es el partido más radical que hay ahora mismo en Europa, acabas desapareciendo como le pasó a Mas, que pensaba que iba a llevar a Cataluña a la independencia y ha terminado políticamente muerto, de manera anónima”. Advierte al presidente catalán de que como siga en el mismo camino, tendrá ese final.

Milián también revela que ve a Puigdemont “un presidente de una inteligencia estratégica muy pobre”. Critica su "falta de diálogo", y que Cataluña no tenga aún presupuestos porque éste no ha querido negociar con nadie que no fueran los radicales de la CUP.

A su juicio, que Puigdemont no vaya a presentarse como candidato para revalidar en el cargo obedece a que “las expectativas electorales de su partido son bajísimas”. “Está a punto de llevar a Convergencia a perder más de dos tercios de sus diputados”, indica.

Por otro lado, apunta que al haberse aliado con partidos radicales como la CUP, el ‘procés’ más que separatista es populista: “Promete el paraíso si acabas con el enemigo que es España”. Como portavoz de Acción Exterior asegura que fuera de Cataluña todo el mundo entiende que es un proyecto populista que pone en peligro la unidad y la democracia de Europa.

Recuerda que últimamente han salido artículos hablando ya claramente del secesionismo como populismo, como un movimiento demagógico. También menciona las recientes sentencias del Tribunal Constitucional alemán sobre Baviera y del italiano sobre el Véneto, que demuestran que un referéndum de independencia no es democrático porque no deciden todas las personas afectadas.

Se mofa de los separatistas porque "con sentencias como éstas se les ha desmontado su discurso de que Europa no es democrática porque no deja votar la independencia", y se muestra satisfecho con que en Europa empiecen a ver al presidente catalán como “un populista y un demagogo”.

Por último, afirma que“lo único que ha internacionalizado Puigdemont, al igual que Mas, es su ridículo”. Además, subraya que nadie ha querido hacerse una fotografía con el president, y que quienes se la han hecho con el conseller de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, son políticos muy radicales que precisamente echarían a los catalanes de sus países.  

Por su parte, el analista de política internacional y doctor en Historia Contemporánea, Florentino Portero, que de Artur Mas decía que daba la imagen de "un loquito fanatizado", ve a Puigdemont “un monigote colocado por el anterior presidente, que sencillamente sigue un guion que otros han establecido”. Así responde al ser preguntado sobre si cree que Puigdemont sabe con lo que juega.

"Es un guion coherente. Otra cosa es que eso tenga sentido o que sea un acto responsable, que evidentemente no lo es, pero ahí están, llevan tiempo en ese juego y no se van a bajar del proceso así como así”, expresa.

Este experto en política internacional ve que “los separatistas son consecuentes con una política que lleva ya tiempo funcionando, el determinado proceso hacia la independencia, porque no tienen alternativa”. Dice que “la alternativa sería reconocer que lo que están haciendo es dañar fundamentalmente a Cataluña” y que “como eso no lo van a hacer, continúan adelante”.

También hace hincapié en que hay un segundo juego: “Presionar de la manera más efectiva posible al Gobierno de la nación para que este haga concesiones fundamentalmente en el terreno de la reforma de la Constitución”. 

Subraya que para la derecha catalana una salida digna es lograr una reforma de la Carta Magna que apunte hacia una España confederal bajo una Monarquía supuestamente integradora. “Esta es la fórmula que ellos tendrían para salvar su imagen y para presentarse ante la sociedad catalana como una fuerza política responsable, que paso a paso va logrando lo que buscan, una independencia real”, argumenta.

Sobre si España es un socio fiable en el exterior, que para el eurodiputado Enrique Calvet no lo es, Portero responde que depende de lo que estemos hablando. Si es en temas económicos, diplomáticos… Si es sobre el separatismo dice que “desde fuera se ve con preocupación la evolución de España, como se ve con preocupación la de Bélgica o de Italia”. “El proceso de desintegración de algunos estados europeos es un tema que se ve con mucha preocupación en general en el mundo, y en particular desde Bruselas”, expresa.

Además, recuerda a Puigdemont que ni Naciones Unidas ni la Unión Europea van a dar alas a este tipo de movimientos, sean italianos, españoles, o belgas, porque lo que se quiere es contener el proceso, no animarlo.

Al igual que el popular Juan Milián, advierte también al president de que lo único que ha internacionalizado es su ridículo.

Celebra que los separatistas “no estén ganando imagen" en el exterior, pese a sus esfuerzos y el dineral que se están gastando en intentar internacionalizar el procés.

Además, destaca que Puigdemont está “dañando mucho la imagen de España en el mundo” y que, desde luego, este tipo de cosas “no atrae la inversión internacional, que Cataluña tanto necesita”.

Recuerda que ésta se ha desplomado un 53% y que incluso los catalanes están situando parte de sus inversiones fuera de Cataluña precisamente “para no sufrir llegado el caso, los efectos de un proceso político de independencia”.

Para Juan Arza, abanderado de lucha contra la ruptura de España, el balance de este año con Puigdemont al frente de la Generalitat “no puede ser más negativo”. Dice que lo único que se ha notado mejor es que el actual president "aparentemente tiene un poco de mejores formas que su predecesor en el cargo, un tono un poco más contenido, más educado". Recuerda que el de Artur Mas en sus últimos meses ya era "completamente enrabietado, desagradable y agresivo”.

“Puigdemont es un radical incluso peor que Mas, pero al menos en las formas las cosas están un poco más calmadas, aunque por detrás hay ausencia total de gestión, cuando no mala gestión, ningún tipo de mejora en la administración y radicalismo absoluto en la cuestión independentista”, destaca.

Hace hincapié en que hay problemas gravísimos, como la reciente epidemia de gripe que ha colapsado la Sanidad catalana o el escándalo de los centros de menores tutelados por la Generalitat, destapado por El Periódico, y aprovecha para denunciar que “en los últimos años parece que no existen, no forman parte del debate público, no ocupan portadas y se han quedado en un segundo plano".

Por otra parte, resalta que la deuda pública se sigue incrementando a niveles espectaculares y que mientras tanto, se sigue avanzando hacia ese objetivo de la secesión con las supuestas leyes de desconexión, que “en el colmo ya de lo antidemocrático se están elaborando de espaldas a la ciudadanía y de manera oculta”. “Un auténtico desastre es el balance que puedo hacer de este año, de este personaje”, sentencia.

Respecto al anuncio de Puigdemont de que "no volverá a presentarse", recuerda al presidente catalán que nunca se ha presentado y que todavía nos tienen que explicar cómo lo eligieron, quién, cómo y en base a qué criterios: “¿Fue Mas? ¿Fue Mas con la CUP? ¿Quién nos lo ha impuesto?”.

Además, Arza cuenta que Convergencia anda desesperada por no tener candidato. Dice que el nivel de las personas que ahora ocupan la dirección de ese partido es bajísimo: "Esa generación de convergentes, que es muy radical en el plano independentista, es gente sin ninguna experiencia en la gestión y Esquerra se los va a comer".

Considera que la decisión de Puigdemont “es un acto de lavarse las manos ante lo que le pueda ocurrir al partido en el futuro y de salvaguardar su imagen”: “Al fin y al cabo va a quedar con un sueldo de expresident, con su oficina, secretaria, chóferes… Va a estar año y medio en el que formalmente ha cumplido con los compromisos del procés”. Arza destaca que en la realidad los separatistas no habrán avanzado nada, sino que habrán hecho movimientos en círculo.

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