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Habla la autora del libro de San Ireneo

La señorita Prim, contra el feminismo

La Gaceta
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Ella califica al feminismo como uno de los demonios del siglo XXI y, sin embargo, su libro fue bestseller en una caseta feminista. ¿Qué tiene Prudencia Prim que gusta a todas las mujeres?

Lo escribió pensando que quizá nunca saldría del ordenador. Pero el libro de Natalia SanmartínEl despertar de la señorita Prim’ salió del ordenador… y de las fronteras españolas. Traducido a varios idiomas, la historia de esta bibliotecaria que desembarca en el tranquilo pueblo de San Ireneo se ha convertido en un retrato de la placidez que, en palabras de su autora, no quiere otra cosa que hablar de la “verdad, la belleza y el bien”.

Ahora, en una entrevista concedida a La Contra TV, Sanmartín revela alguna que otra intención más o menos oculta entre las meriendas y los paseos por San Ireneo. La historia de Prudencia Prim es, en realidad, mucho más que una historia de amor. “Es también la historia de una rebelión contra la vida moderna, contra la modernidad y sus demonios”, explica para señalar cómo las historias de los ‘irenitas’ ponen de manifiesto que la tecnología, la vida moderna, aleja de la realidad cotidiana. No propone que todos vayan a vivir al campo, pero sí que todos recuperen, en las paredes de su hogar, ese espacio de recogimiento. Para comunicarse, para el silencio, para la lectura… sin las ataduras del mundo moderno que, en realidad, no hace feliz al ser humano. 

Hay más rebeliones. La de la autora contra “todos los ismos”; esto es, contra esas ideologías construidas sobre el papel que, a la hora de trasladarse a la vida de las personas, “no encajan porque no están hechas a medida del hombre y de la naturaleza humana. Sólo producen distorsión y daño”. Y entre esos ismos ocupa un papel destacado el feminismo. La señorita Prim contiene “críticas feroces y salvajes al feminismo” y, sin embargo, en una Feria del Libro ahí estaba su autora, sentada en la caseta de una asociación feminista, y escuchando cómo la representante de esa asociación alababa su obra. “Porque al final, la señorita Prim se elige a sí misma”, decía.  

“Yo sonrío y callo”, contesta, entre sonrisas, la creadora de Prudencia Prim, ese libro que combate los demonios del mundo moderno, esas ideologías que ponen nombres y hablan de torres que defender pero que, a la hora de la verdad, no llegan al corazón de las personas. 

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