Diario de Información y Análisis de Intereconomía
El presidente visita la moderna planta de Acor en Olmedo (Valladolid)

Herrera anima a ver la "oportunidad" de la liberalización de la remolacha

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, animó hoy a ver como “una oportunidad” para el sector remolachero el fin de las cuotas a partir del año que viene. 

Herrera, entre Milagros Marcos y Carlos Rico
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Así lo señaló el jefe del Ejecutivo momentos antes de visitar la fábrica de la Cooperativa Acor en Olmedo (Valladolid), sociedad en la que se facturan 150 millones de euros al año y cuenta con 4.500 socios y 500 trabajadores. Herrera, quien estuvo acompañado en sus declaraciones por el presidente de Acor, Carlos Rico, recordó que Castilla y León es la comunidad con más producción de remolacha y tiene el 85 por ciento de la cuota azucarera de España, un total de 420.000 toneladas sobre el total nacional que se producen en las cuatro fábricas. Ahora, dijo, el sector vive un momento “especial” porque el año que viene, en 2017, desaparecerán las cuotas y se liberalizará el sector. Ante ello, explicó, se puede reaccionar “con miedo” o seguir siendo líderes en el sector a través de la diversificación donde es “un ejemplo”, sostuvo, la Cooperativa Acor.

Esta sociedad ha dedicado 100 millones de euros para adaptar la actividad de diversificación en el biodiésel y aceites de colza y girasol, así como energías renovables. “Acor nos enseña que de la política europea de desaparición de las cuotas se puede ver como una extraordinaria oportunidad” para una Comunidad que cuenta con 420.000 toneladas en un país donde el consumo de azúcar es de 1,3 millones de toneladas. Por lo tanto, subrayó Herrera, hay “una enorme posibilidad de incrementar la producción de remolacha y de transformarla en azúcar” a través de dos claves, explicó el presidente de la Junta, que también se reunión en su visita con el Consejo de Administración de la Cooperativa.

La primera de ellas, a través de la productividad donde se ha avanzado mucho porque Castilla y León tiene el cultivo de remolacha de mayor rendimiento por hectárea del conjunto de la Unión Europea. En segundo lugar, explicó el presidente de la Junta apostando por la competitividad donde hay mucho camino por recorrer en ahorros de costes, riesgo o transormación o recolección. En materia remolachera, recordó el presidente de la Junta, el Ejecutivo autonómico dispone de cuantías procedentes de la PAC y el Programa de Desarrollo Rural. A través de las ayudas de la PAC para producción de remolacha, sostuvo, se han beneficiado 3.600 personas con 12,2 millones de euros, mientras que a través del PDR se destinarán hasta 2020 diez millones de euros. Del mismo modo, recordó el nuevo Mapa de Infraestructuras Agrarias, mediante el cual se destinarán 600 millones de euros en ayudas a la modernización de 40.000 hectáreas de regadío y se crearán otras 20.000 nuevas.

También, explicó, la Junta avanza en la conformación de la Plataforma para la competitividad del azúcar con el objetivo de poner en marcha medidas de carácter transversal para productores, transformadores y comercializadores. “Acor nos marca el camino, se ha diversificado y sigue marcando su apuesta por ser líderes de producción nacional de remolacha y azúcar”, remarcó el presidente, quien sostuvo que Cooperativa Acor se creó en 1962 es la segunda cooperativa agraria de Castilla y León y está entre las diez mejores de España, sostuvo que esta cooperativa ha incrementado el empleo en un 10-12 por ciento durante los años de crisis económica.

Además, afirmó, ha invertido desde el año 2005 un total de 157 millones de euros, de los que un tercio fue para modernización de su fábrica y dos tercios en la diversificación del producto. Hablar de Acor, incidió Herrera, es hablar de “un referente” en la remolacha en una Comunidad con mayor producción de este tubérculo y que ocupa el segundo lugar en azúcar. Sobre el denominado ‘Impuesto Dulce’, el presidente de la Junta afirmó que si es un fin recaudatorio “no tiene sentido” porque es un sector que “funciona bien” y eso supondría “poner palos en la rueda”. Lo lógico, subrayó, es incentivar los consumos saludables y no imponer impuestos que serían “un disparate”. En este sentido, el presidente de Acor incidió en que “no se pueden poner puertas al campo” porque es un impuesto que, además de ser “innecesario” es “ilógico” porque no supondrá el fomento del consumo responsable dado que se trata más de un problema de educación.

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