Diario de Información y Análisis de Intereconomía
EL TRASGO

Las lágrimas de Esperanza

Europa ha vivido en cuatro semanas cinco atentados por radicales islamistas, con el resultado previsible: ya es apenas noticia. 

Carlos Esteban
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No es que la prensa al uso no se haya resistido desde hace años a darle la importancia que merece o a agotar saques de falta para tirar balones fuera y que no se advierta el patrón evidente, pero ahora que es ya ocurrencia semanal lo tiene más fácil, porque se ha convertido en el perro que muerde al hombre, lo normal, como nos han aleccionado desde el primer ministro francés, Manuel Valls, hasta el alcalde de Londres, Sadiq Khan.

Y es perfectamente justificable, en términos periodísticos, que ABC abra con Esperanza Aguirre desolada, porque la cosa nacional prima y su portada solo da para un tema. Pero no sucede así con los otros tres, de los que solo La Razón saca a primera el atentado de París, y eso más por distraer de un asunto que afecta a su presidente y a su director que por cualquier otra consideración.

Pero hablábamos de las lágrimas de Aguirre en ABC, que destaca el decano de la prensa madrileña en su titular: 'Aguirre, entre lágrimas: "Para mí lo de Ignacio sería muy lamentable". Con todos los respetos para la veterana 'pepera', lo que sea "para ella" no es exactamente lo más lamentable del asunto, por no hablar de que debería ser algo más que meramente "lamentable" cuando, en su momento, dijo poner "la mano en el fuego" por su colaborador de antaño. 

Es más que un poco irritante para el votante tanto político de mano ignífuga que primero habla con tanto aplomo y certeza -"dos por el precio de uno"- y, llegado el momento de la verdad, se llaman Andana o tiran de lágrimas para apagar ese fuego metafórico que nunca les quema. Si sus palabras no significan lo que parece que significan, ¿cómo vamos a tomar los ciudadanos decisiones informadas con nuestro voto?

En El País repiten, babeantes de gozo, el cintillo de ayer, 'Juicio a la época oscura del Partido Popular', y en siete noticias, siete, logran ignorar a un islamista matando policías en París con un AK-47, que no es precisamente un cortauñas; incluso los 25 años del AVE merecen más honor.

En la foto, Aguirre en la Audiencia Nacional, una foto que solo por la escasa calidad no habrán enmarcado en la sede del periódico. 'El PP espera que Aguirre dimita y no se atrinchere', titulan debajo de la foto, aunque el titular que abre es 'González exigió dinero a varias empresas para financiar el PP'. Un día de fiesta, ya digo.

Aguirre de nuevo en El Mundo, en esta ocasión cabizbaja. 'El PP rastrea una comisión de OHL a González en Suiza que el PP conocía', es el titular de primera. Y debajo: 'González vendió una finca de Marbella en plena investigación'. 

Y La Razón, que abre excepcionalmente con su editorial, 'La verdad por encima de todo', cuya lectura aconsejamos oyendo como música de fondo las conversaciones grabadas de Marhuenda. Gana mucho así.

Yo lo he leído en diagonal y casi como penitencia poscuaresmal, que un editorial es siempre aburridísimo y los de La Razón no tiene puntos y aparte. Pero una frase me ha hecho reír, una defensa entrecomillada de Marhuenda en forma de pregunta: «¿Quién se puede imaginar que desde un periódico se puede amenazar a alguien?». ¿Me estás tomando el pelo, Paco?

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