Diario de Información y Análisis de Intereconomía
EL TRASGO

La marcha

Soy muy poco partidario de las marchas callejeras. Saltan en seguida los cuentahabas a comparar unas con otras, a medir y contrastar fotos aéreas y a pie de calle y, a la larga, se les da categoría de urnas oficiosas. 

Carlos Esteban
0
comentarios

 

Una manifestación en Barcelona contra el separatismo abre todas nuestras primeras salvo, curiosamente, la del diario que más ha bramado contra la secesión, La Razón.

Soy muy poco partidario de las marchas callejeras. Saltan en seguida los cuentahabas a comparar unas con otras, a medir y contrastar fotos aéreas y a pie de calle y, a la larga, se les da categoría de urnas oficiosas. 

Abre El País informando de una tribuna en El País, algo bastante insólito en la forma, aunque no en el fondo: 'Puidemont y Junqueras proponen al Gobierno pactar la vía escocesa'.

Por lo que leo últimamente, que los de la vieja Alba quieren repetir ya consulta a cuenta del 'brexit', la 'vía escocesa' viene a ser organizar un referéndum tras otro hasta que la gente responda como se le pide, y entonces ya.

'Rajoy advierte de que necesita estabilidad para agotar la legislatura', leo también. Sea don Mariano sumiso con el resto de los grandes, como hasta ahora en la mayoría de las cosas, y la agotará. Así funciona esto.

'El SPD proclama a Schulz como la esperanza socialdemócrata en Europa'. Muy propio para entender cómo anda la socialdemocracia y lo que se entiende hoy por esperanza.

Más abajo, el rayo que no cesa: 'La América que votó a Trump sufre el rigor de su política sanitaria'. Ya en el texto uno lee que hablan de un enclave en California, y de lo que "temen" algunos. Pero eso, para Prisa, es "sufrir". Con el periodismo de la anécdota uno puede defender cualquier cosa y su contraria, naturalmente.

 En ABC una enorme rojigualda de la manifestación de marras domina la foto. 'La Cataluña democrática se planta ante la Generalitat'. ¿De cuántas maneras es estúpido ese titular? Diré algunas.

La primera es ese colmo del relativismo, tan común, de hacer de 'democrático' sinónimo de todo lo justo, de todo lo bueno, bello y verdadero. Pero democracia designa solo un sistema de elección por parte de hombres que, como tales, pueden elegir tanto lo sabio como lo necio, lo inicuo como lo virtuoso, lo pintado como lo real.

La segunda es que no puede entender por qué es más 'democrática' la Cataluña que quiere permanecer en España que la que quiere independizarse de ella. Democrática será la decisión, porque la democracia es un método que no define opiniones, sino una forma de llevarlas al poder. Una misma opción puede ser 'democrática' o 'antidemocrática' de un día para otro, según varíe la veleidosa mayoría.

'Díaz moviliza el aparato del PSOE para derrotar a Sánchez', leo abriendo El Mundo. 'Movilizar el aparato' no sé si es la mejor manera de atraerse a los militantes, pero qué sé yo de nada.

Abajo, la casualidad o malicia del portadista colocan una junto a la otra una noticia con una entrevista que forman un sangrante contraste. La entrevista es a Roures, que se queja en la declaración que usan como titular: 'Para penalizar las ideas que defiendo, como el marxismo', me llaman millonario'. Qué injusta es la vida, Jaume. Quizá tenga algo que ver con el propio y viejo Marx, para quien las ideas eran solo superestructura, reflejo inevitable de la clase de quien las defiende. Pero, cierto, el marxismo abandonó hace tiempo las fábricas para refugiarse en los salones y las universidades.

A la izquierda, apostillando irónico las palabras del millonario marxiano, 'El ocaso venezolano: buscar en la basura para callar el hambre'. Pero, eh, la hija de Chávez es una de las mujeres más ricas de Latinoamérica, con lo que existe la esperanza de que, en el régimen que Roures quiere para España, él siga en el machito mientras los demás rebuscamos en la basura.

La primera de La Razón dedica su foto a una campaña loable en su intención, pero aborrezco a tal punto ya la manipulación del corazón que no puedo aplaudirla con sinceridad. 

Deja el periódico de Marhuenda en un titular diminuto y sorprendentemente soso la manifa barcelonesa, y abre con la noticia de que 'El PP suma 21 escaños y Cs se deja ocho tras sus bandazos'. No, no ha habido elecciones en secreto; es una de esas encuestas que llevan ya al menos un año errando groseramente y que en La Razón sirven solo para animar a la parroquia, a falta de noticias reales que lo consigan.

Publicidad
Publicidad