Diario de Información y Análisis de Intereconomía
65 edición del galardón literario

Todo listo para un Planeta que alerta contra la amenaza de la piratería

El Premio Planeta celebra este sábado su 65ª edición con una ceremonia presidida por los reyes de España y que ha estado precedida por mensajes contra la piratería y a favor de la lectura de los responsables del célebre grupo Editorial. 

R. C-M (Barcelona)
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Era una pregunta inevitable: ¿qué opina el presidente de Planeta, José Creuheras, del último Nobel de Literatura, el cantautor y poeta norteamericano Bob Dylan? Y la respuesta fue, además de políticamente correcta, reveladora: Máximo respeto a la decisión de jurado de la Academia sueca pero una puntualización: "El Nobel de Literatura no podría ganar el Planeta", un galardón reservado a novelas escritas en lengua española. 
Más crítico se mostraba el director general de Planeta, Jesús Badenes, que aseguraba que este año el Premio Nobel de Literatura ha quedado "un poquito desvirtuado". 

Los dos participaban en la rueda de prensa previa a la ceremonia de entrega del Planeta, en la que se pudo ver, además, a algunos de los miembros del jurado de los premios literarios como las escritoras Carmen Pasadas y Rosa Regás y en la que se hizo un breve repaso de las obras finalistas que -destaca el secretario del jurado Emili Rosales- "las categorías inmóviles de los géneros ya no sirven para el Planeta, pues se puede escribir una novela histórica en la que predomine la intriga o una novela de aprendizaje que puede estar trufada de páginas eruditas o una saga familiar con notas policíacas".

Las finalistas

El escritor jienense Juan Eslava Galán, miembro del jurado, era el encargado de repasar una a una las diez obras finalistas, alguna de ellas calificadas como 'El Código Da Vinci pero bien escrito'.

El marido de la gitanilla:  "Una novela histórica de aventuras y aprendizaje entreverada de teorías conspirativas" que cuenta las memorias de un doble agente secreto al servicio de la Corona de Castilla y la Corona Británica en la España del siglo XVI.

Sol de Tebas: "Una novela negra con un escritor de éxito de protagonista", un hombre al que un accidente de tráfico cambia la vida.

Siete Lágrimas Rojas (7 LR): Intriga policíaca y terror fantástico en varias parroquias malagueñas, donde aparecen seis vírgenes con lágrimas rojas en los ojos. Un comisario, un enviado del Vaticano y una periodista de investigación para desvelar el misterio. ¿Les suena? Sí, como el Código da Vinci, "pero bien escrito"

Tinta corrida: "Una novela que se mueve entre la novela romántica y la novela social de costumbres en la Argentina de los años 20 y cuya protagonista, Rosa Montanari, es una mujer culta nombrada jefa de Correos que vive una tórrida historia de amor.  

Sardinas coloradas: "Una novela policíaca, con elementos fantásticos y con puntos de novela sentimental", que describe un naufragio en las costas cantábricas, donde habita una población de sirenas. 

El nacimiento: "A medio camino entre la novela de acción y de aventuras, y ambientada en la Atenas de la guerra de Peloponeso", esta novela se sitúa en la Grecia del 437 antes de Cristo. Según el oráculo de Delfos Sócrates va a morir y Querefonte, su amigo y discípulo, se obsesiona con Perseo. 

Con un par de alas: "Una novela de sentimientos y femenina, con un contrapunto de ironía y comicidad" que cuenta la historia de una mujer de 31 años que trata de superar una ruptura sentimental con la ayuda de su madre y una amiga.

El camino de Santiago:  "Realismo mágico y lirismo" en una novela digna de cualquier admirador, dice Eslava Galán, de Juan Rulfo.

El reposo de la tierra durante el invierno: Una novela testimonial, intimista, durante la Argentina que transita por los gobiernos de Cámpora, Perón, Evita y Videla".

Nada impide: "Una novela negra clásica, de estilo lineal, con buenos diálogos y sorpresas dosificadas con un argumento, reconoce el jurado, no demasiado original: un autobús de escolares es secuestrado y su secuestrador exige hablar con un único y determinado negociador. 

El 'robo' de la piratería y el fomento de la lectura

Convencido de que una sociedad que lee es una sociedad mejor, el presidente de Planeta, José Creuheras, alertaba la víspera de la entrega del Planeta contra la "gran amenaza del libro": la piratería. "Un atentado y un desprecio a la cultura -denunciaba-, un robo que hace sufrir a todos los integrantes de la cadena del libro, desde los escritores a los libreros" y contra el que Planeta llama a luchar con más contundencia legislativa pero también con educación y concienciación. Lo hacía el director general con una frase de Alejandro Magno: "De la conducta de cada uno depende el destino de todos". 

Con 42 millones de ejemplares de los 64 premios Planeta vendidos, hay, según los datos, una media de dos premios Planeta en cada hogar español, subrayaban los responsables de la editorial, que se confesaban optimistas respecto al futuro del libro. "2015 ha sido el primer año en el que el consumo de libros ha repuntado, un 3%, sobre todo novelas y libros infantiles y juveniles", y  "el 60 % de los españoles declaran que leen libros". Dos realidades que impulsan a Planeta a trabajar por "ensanchar el número de lectores en España". 

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