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según el Arzobispo de Viena

El Arzobispo de Viena rectifica: no le consta la muerte del sacerdote secuestrado

Hay esperanza. Christoph Schönborn rectifica y asegura que se trató de una mala comunicación con un colega indio: aún se desconoce la suerte del sacerdote secuestrado en Yemen.

Carlos Esteban
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La información según la cual el sacerdote salesiano indio Thomas Uzhunnalil fue crucificado el Viernes Santo por los operativos del ISIS que le secuestraron en un ataque a un asilo de las Misioneras de la Caridad en Yemen no ha sido confirmada, insiste la orden a la que pertenece. El propio Arzobispo de Vienna, el Cardenal Christoph Schönborn, fuente de la noticia con la que abrimos ayer LA GACETA, ha rectificado su anuncio original en el que daba la trágica noticia asegurando que había sido consecuencia de una comunicación errónea con el obispo de Bangalore en la India. 

La nota emitida por Schönborn desató la alarma en los medios austriacos, que recogieron la falsa noticia ahora desmentida por el propio purpurado. En cualquier caso, el paradero y la suerte del sacerdote sigue siendo un enigma aunque diversas instancias, incluyendo el gobierno indio, trabajan activamente para lograr su liberación. 

El sacerdote salesiano indio de 56 años Tom Uzhunnalil fue secuestrado el 4 de marzo cuando salía de un hogar para ancianos regentados por las Misioneras de la Caridad, la orden fundada por la madre Teresa de Calcuta, en la ciudad de Adén, capital provisional del Gobierno legítimo de Abd Rabbuh Mansur Hadi mientras los houthis retienen Sanáa. 

Pocos días antes de que sus hermanos paquistaníes murieran en número de 74 -30 niños- en un parque infantil de Lahore, la prensa austriaca se hacía eco de la errónea nota dinfundida por el Cardenal Schönborg según la cual Uzhunnali tras ser capturado en el único local cristiano del país en guerra. Durante el ataque al centro por militantes del Estado Islámico fueron asesinados cuatro monjas, dos miembros del personal, un guardia y ocho residentes. Llama la atención que los islamistas hayan preparado una operación contra un grupo, los cristianos,  absolutamente marginal en Yemen, lo que parece indicar una especial hostilidad de los yijadistas hacia la Iglesia, pese a la voluntaria ceguera de los medios de comunicación occidentales ante un hecho cada día más obvio. 

Una de las hermanas que escapó a la matanza, la superiora, Hermana Sally, ha escrito a mano un testimonio del atroz ataque, donde describe cómo a sus hermanas las ataron, les dispararon en la cabeza y les reventaron los cráneos.  

El manuscrito cuenta que en la mañana del ataque cinco etíopes cristianos llegaron corriendo para alertar a las monjas de que "el ISIS ha venido a mataros". Seglares que trabajaban con las monjas rogaron a gritos a los terroristas que no mataran a las hermanas, pero éstos no solo culminaron la atrocidad sino que asesinaron igualmente a las trabajadoras. Dos de las monjas asesinadas eran de Ruanda, otra de la India y otra de Kenia. En total, los yijadistas mataron a doce personas en el asilo. La Hermana Sally se salvó ocultándose en la cámara frigorífica. 

El diario británico Daily Mail cuenta que varias órdenes religiosas recibieron la semana pasada mensajes amenazantes en los que afirmaban que el padre Thomas había sido torturado y sería crucificado el Viernes Santo.  

La propia orden salesiana a la que pertenecía Uzhunnalil aseguraba no tener información sobre su paradero o estado, e incluso había calificado de simples rumores infundados las noticias en redes sociales que hablaban de torturas. 

El autoproclamado Califato ha aprovechado la guerra civil del Yemen, entre los rebeldes houthis y el gobierno hadi respaldado por Arabia Saudí, para infiltrarse en el país. También Al Qaeda se ha instalado en la zona, aunque desde el principio negó estar implicada en el secuesto, alegando que "no es nuestro modo de combatir".

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