Diario de Información y Análisis de Intereconomía
Se ha repartido en localidades de cinco provincias

El segundo premio del Sorteo del Niño deja 600.000 euros en la Comunidad

El sorteo extraordinario de la Lotería de El Niño salpicó, dentro de sus grandes premios, a ocho localidades de Castilla y León en las que se vendió un décimo en cada una del segundo, el 95.379.

´Vecinos de Alcañices (Zamora) celebran el premio junto al bar que repartió el número
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Los décimos vendidos reportarán 75.000 euros a sus afortunados poseedores, lo que supone un montante global de 600.000 euros, repartidos por Toral de los Vados (León); La Poza de Aldeadávila de la Ribera, Lumbrales y Béjar (Salamanca); Marugán (Segovia); Valladolid y Valdestillas, y Alcañices (Zamora). Todos lo décimos se vendieron por terminal.Un premio exiguo si se tiene en cuenta que el sorteo repartió 630 millones de euros y los castellano-leoneses fueron los que más dinero destinaron por habitante en España, un total de 22,68 euros. El gasto global en la Comunidad ascendió a 55,9 millones de euros, para ver pasar de largo los grandes premios y después de que el año pasado el tercer premio recayera en la localidad palentina de Guardo.

Lo cierto es que hoy los ocho décimos vendidos del segundo premio, el 95.379, se adquirieron todos en bares, excepto en el caso de la localidad segoviana, donde se expidió a través de la administración del municipio. Salamanca fue la provincia más agraciada, con un total de tres décimos, todos ellos por terminal, que supusieron 225.000 euros repartidos entre los despachos 64.060, situado en la calle La Poza de Aldeadávila de la Ribera; el 64.150 de la calle Tejedores de Béjar y el 64.075 de la calle La Iglesia de Lumbrales.

En concreto, en la cafetería Altamira, situada en el número 2 de la calle La Iglesia de Lumbrales, la satisfacción era doble puesto que ya repartieron 6.000 euros a un vecino, cliente habitual, de la cercana localidad de Saldeana en la Lotería de Navidad del pasado 22 de diciembre. “Nos hemos puesto muy contentos porque son dos premios en muy poco tiempo”, revelaba su encargada, Ana Comerón. “Todavía no se ha enterado nadie más que los cuatro clientes que estaban tomando el café en ese momento, mientras veíamos el sorteo, pero seguro que en cuanto avance el día se irá acercando gente a celebrarlo”, comentaba Comerón, quien también esperaba que el billete fuese vendido a otro cliente habitual o, incluso, perteneciese a los que ella misma se queda. No obstante, al ser un boleto vendido por terminal, será “de alguna persona que pide un número concreto o una terminación”.

Los otros décimos premiados con 75.000 euros cada uno por pertenecer al segundo premio del Niño fueron vendidos en la administración situada en el número 3 de la calle Tejedores de Béjar y en la ubicada en el número 25 de la calle La Poza de Aldeadávila de la Ribera. En la administración bejarana, la librería Pascual, su dueño se encontraba “con mucha alegría” aunque aún sin saber “cuántos hemos podido dar”.

“Ha sido a través de la impresora de la terminal, y creemos que pueden ser al menos tres, porque del 90 para arriba se han dado varios, pero no sabemos cuantos”, especifica. “No sabemos aún a quién le ha tocado pero ya lo estamos celebrando, porque es el noveno premio grande, entre lotería nacional, primitiva, quiniela y bonoloto, que damos en esta administración”, concluye.

La provincia vallisoletana fue la segunda con más boletos premiados, dos. Uno de ellos, en Valladolid capital, fue vendido en el bar Plaza, situado en el número 22 de la avenida Santa Teresa, en el barrio de La Rondilla. Su propietario afirmó que desconocía quién podía haber sido el agraciado, aunque expresó su alegría por haber repartido algo de suerte.

En esta misma provincia, José Antonio Villarroel, propietario del Mesón La Taquita de Valdestillas, confirmó que se vendió otro décimo de este número, también desde terminal y recordó que es la segunda vez que dan este premio. Hace cinco años, sostuvo, también vendió otro décimo del segundo premio de la lotería del Niño. "A la tercera va la vencida", subrayó el propietario, quien se mostró muy contento por haber repartido este premio, cuyo agraciado no se ha acercado por el bar todavía.

Otro décimo se vendió en el despacho receptor número 45.005 de Toral de los Vados (León), situado en la avenida Santalla de Oscos de la localidad berciana, en el bar La Posada del Teniente. El propietario del establecimiento, José Luís Álvarez, explicó a Ical que no conocen quién puede haber sido el agraciado con el boleto extraído en máquina. El premio entregado en Toral es el único que recayó en la provincia de León en este sorteo.

La suerte también se acercó al bar Los Arcos, de Alcañices (Zamora), con otro décimo vendido del 95.379, el segundo premio de la Lotería del Niño. “Hasta que recibimos la confirmación oficial sabíamos que, al menos, se había vendido uno, aunque teníamos la esperanza de que fueran más porque, a veces, sale un número y repites”, explicó, en declaraciones a la agencia Ical, Carlos Fuentes, gerente del establecimiento. “Es una pena no haber podido dar mucho más y que cayera en Alcañices mucho más dinero pero no está mal. Hay que alegrarse”, apuntó.

Aunque el negocio hostelero funciona desde hace tiempo, Fuentes Casado lleva solamente tres años con el Terminal punto de venta , en el que ya ha dado un premio de 45.000 euros con una Primitiva de cinco números y varios premios de menor cuantía. “Ya se ha juntado aquí bastante gente y todos preguntaban si se han vendido muchos décimos”, añadió.

Por su parte, el alcalde de la localidad se acercó inmediatamente al local en cuanto tuvo noticia de que la fortuna había pasado por Alcañices. “Siempre es algo extraordinario y más para esta zona en una época complicada. Cualquier regalo de Reyes nos viene estupendamente”, indicó a Ical. “La pena es que no haya sido uno de esos números que juegan las peñas, que llevan 20 o 30 décimos. Salí en seguida para ver si había tenido mucha más suerte el pueblo pero hay que valorar positivamente cualquier fortuna que nos caiga”, concluyó.

En el caso de Segovia, el décimo se adquirió en la Administración de la localidad, ubicada en la Calle Real. María Salud Llorente, responsable de la administración que regenta "desde hace un montón de años, ni me acuerdo cuántos", manifestó en declaraciones recogidas por Ical que el agraciado  "ha podido ser cualquiera, lo hemos vendido por máquina como tantos otros". "Nos están dando la enhrabuena por vender el segundo premio y estamos contentos, aunque nos hubiera gustado vender mucho más", explicó

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