Diario de Información y Análisis de Intereconomía
CAMBIOS DE RUMBO EN LA POLÍTICA EXTERIOR

La UE y Oriente Medio dividen a los candidatos franceses

Arturo García
0
comentarios

Bruselas observa nerviosa los resultados de unos comicios que marcarán el futuro de la Unión Europea. Le Pen avisa: "Francia comenzará a tomar sus propias decisiones".

La política exterior se ha convertido en uno de los temas centrales de las presidenciales en Francia, siempre con Siria de fondo, y aunque entre los candidatos a ocupar el sillón de François Hollande en el Elíseo hay notables diferencias, todos ellos coinciden -salvo Emmanuel Macron- en la necesidad de un cambio inmediato.

(El presidente de Siria, Bashar Al Assad)

Las últimas decisiones de Bruselas en materia migratoria -orquestadas por la canciller alemana, Angela Merkel, y apoyadas fielmente por Hollande- han provocado el hartazgo de una población cansada de que el órgano comunitario arrebate la soberanía a las naciones en cuestiones tan importantes como la seguridad o la defensa. Al comienzo de la crisis de refugiados, las élites de Bruselas decretaron el 'Welcome Refugees' y ordenaron la apertura de fronteras. El espacio Schengen se mostró entonces insuficiente y las principales ciudades se vieron superadas por la llegada incontrolada de miles de migrantes.

¿Qué ocurrió entonces? Entre el flujo de verdaderos refugiados de guerra se colaron miles de delincuentes y decenas de terroristas que durante el último año y medio se han aprovechado de las bondades del espacio común para recorrer Europa con total libertad y viajar desde Oriente Medio sin apenas controles. Francia o Bélgica descubrieron entonces que los terroristas recibían apoyo logístico en los barrios periféricos de sus ciudades, convertidos en reductos del islamismo gracias a la connivencia de las autoridades y la financiación de países como Arabia Saudí o Qatar.

(Refugiados a su llegada a Alemania)

'El espacio Schengen es absurdo'

Marine Le Pen nunca ha ocultado su rechazo a las decisiones comunitarias. La candidata del Frente Nacional ha dejado en evidencia en numerosas ocasiones a Bruselas desde su escaño en el Parlamento Europeo -el mismo que decidió retirarle la inmunidad por denunciar las atrocidades del ISIS- y asegura que la actual construcción europea es un "lastre" para el futuro francés.

(Marine Le Pen saluda a sus seguidores)

Le Pen ha confirmado que comenzará a renegociar con el resto de los socios un nuevo tratado, cuyo resultado será propuesto en referéndum a los franceses para que decidan si quieren o no seguir, con las nuevas condiciones, en la UE.

En su mitin en París del pasado martes, que fue boicoteado por las Femen y grupos violentos de la izquierda radical, la candidata del Frente Nacional recordó que la creación del espacio Schengen permitió la entrada al país de "miles de mafias y terroristas". Además señaló como "prioritario" la expulsión del país de todos los extranjeros fichados por radicalización y la retirada de la nacionalidad francesa a aquellos que tengan vínculos con el yihadismo.

(Asistentes al mitin del Frente Nacional)

Respecto al drama de los refugiados de guerra, Le Pen fue muy clara: "Habrá importantes ayudas para crear campamentos humanitarios en los países de origen. Ayudaremos a todos aquellos que están sufriendo por las guerras, pero Francia no está en condiciones de acogerlos a todos en su territorio".

Macron, europeísta convencido

Integración es una de las palabras más repetidas en cualquiera de las intervenciones públicas del exministro de Economía, que no duda en presentarse como el más europeísta de los candidatos y en proponer una mayor integración entre los miembros como contrapeso a Rusia y Estados Unidos.

(Emmanuel Macron)

Macron y la Unión Europea mantienen un pensamiento común en materia migratoria. En unas declaraciones previas al segundo debate electoral, el líder de En Marcha aseguró que "Europa debe adaptarse a la inmigración masiva en vez de resistirse". La sinceridad del exministro socialista a la hora de pronunciarse sobre la crisis migratoria que vive Europa sorprendió a muchos, si bien es cierto que nunca ha escondido las líneas maestras de su programa.

De hecho, Macron ha aplaudido la política de puertas abiertas impulsada por Merkel y los "mecanismos de integración" propuestos por Bruselas.

Fillon, a medio camino

(Carteles contra François Fillon)

La campaña de François Fillon camina de escándalo en escándalo, pero el político conservador mantiene notables posibilidades de alcanzar la segunda vuelta el próximo domingo. Para ello deberá derrotar a Macron o Le Pen y además imponerse a la gran sorpresa, el comunista reconvertido Jean-Luc Mélenchon.

El plan de Fillon para la UE pasa por reforzar la cooperación en terrenos como el judicial. Además ha presentado diferentes iniciativas como una cuota anual de inmigración que debería contar con la luz verde de la Asamblea Nacional, una reforma de las condiciones del reagrupamiento familiar y políticas 'express' para la expulsión de migrantes en condiciones irregulares.

Mélenchon y la ruptura total

(El comunista Melénchon durante un acto electoral)

El 'momento Mélenchon' ha abogado por ir abandonando paulatinamente los tratados que, a su juicio, persiguen construir una Europa neoliberal.

El comunista ha apostado por una integración entre los países de la ribera mediterránea y por unir otras alianzas, como la chavista ALBA, para que los territorios franceses de ultramar puedan comerciar mejor con sus vecinos sudamericanos. Además quiere que Francia abandone la OTAN.

"Francia participa ya en la financiación de ciertos proyectos del ALBA (...) Para los franceses es normal querer estar presentes en Latinoamérica", sentenció el candidato en uno de sus últimos mítines en París.

El futuro de Siria

El otro gran tema de la campaña ha sido la posición frente al conflicto sirio, en el que el Ejecutivo de Hollande ha sido el segundo contribuyente militar de la coalición internacional contra el Estado Islámico. Ha seguido de esta forma la línea marcada por el expresidente norteamericano, Barack Obama, que armó a grupos rebeldes que después mutaron en organizaciones similares al autoproclamado califato.

(Barack Obama en la Casa Blanca)

A menos de 20 días de la primera vuelta, el ataque con armas químicas en una población cerca de Idleb y la posterior respuesta de Estados Unidos bombardeando una base aérea del régimen de Damasco irrumpieron en la campaña. Los favoritos para la victoria se dividen entre quienes piden mano dura con Al Assad -alineándose así con la política preconizada por Hollande- y quienes consideran al líder sirio el mejor cortafuegos contra el islamismo.

Le Pen tiene claro que el futuro de Europa pasa por "colaborar con el Kremlin y evitar que mantenga una alianza estable con China". La candidata del Frente Nacional cree que la amenaza rusa es "otro fraude" de los líderes de Bruselas y la prensa globalista para "censurar" la agenda social puesta en marcha por Vladimir Putin en su país.

Nunca ha ocultado Le Pen su simpatía por Putin y su deseo de fortalecer "una nueva Europa". Esa revolución en el continente, que hace apenas un año parecía una quimera, puede convertirse en una realidad. Tras años de gobierno de la socialdemocracia, los ciudadanos han comenzado a dar la espalda a sus políticas.

A este respecto, Le Pen recordó durante su vista al Kremlin que la alianza con Rusia sería más beneficiosa para el país que la que actualmente mantiene con Arabia Saudí. Las injerencias saudíes en Francia son más que evidentes. Gran parte de la comunidad musulmana, especialmente en las ciudades más importantes, está influenciada por clérigos pagados por Arabia Saudí y las mezquitas de mayores dimensiones son financiadas con petrodólares. El objetivo no es otro que lograr una “representación real y fuerte” dentro del país.

Macron, el más atlantista de los candidatos, ha apostado por la salida del presidente sirio, pero con el aval de la ONU y sin dejar el país descabezado, para no repetir los errores cometidos a su juicio en Libia o Irak. Fillon ha visto cómo su amistad con Putin le ha valido múltiples críticas, sobre todo porque el que fuera primer ministro de Nicolas Sarkozy se muestra contrario a mantener las sanciones a Moscú por la anexión de Crimea, al igual que Le Pen.

Leer más...

Le Pen denuncia escuchas ilegales del 'gabinete negro' del Elíseo

Le Pen: 'Construiremos relaciones equilibradas con Trump y Putin'

Le Pen clama por el fin del euro: 'Vamos a defender el interés del pueblo' 

Macron y el discurso globalista: 'Hay que adaptarse a la inmigración masiva

Publicidad
Publicidad