Diario de Información y Análisis de Intereconomía
'Un disparo, un muerto'

Cazadores de seres humanos: el francotirador militar

Laura Martín
No es el arma más letal en la batalla, pero sí la que provoca más miedo. Dicen que si huyes de un francotirador, lo único que lograrás es morir cansado. ¿Quiénes son los snipers?
Fotograma de la película American Sniper, sobre la vida de Chris Kyle | UNIVERSAL

Las bajas son el primer indicio de que hay un francotirador en acción. La víctima no llega a oír el disparo, la bala viaja más deprisa que el sonido. De los soldados, el francotirador es quien tiene mayor autonomía, quien dispone de mayor capacidad de decisión. Se agazapan, se funden con su entorno. Observan a sus blancos, estudian sus hábitos, adivinan sus debilidades. El resto de la unidad, cuando entra en combate, dispara a un bulto. El francotirador no: visualiza perfectamente su objetivo, distingue sus ojos, su miedo, ve al ser humano, y lo caza. Sus víctimas estarán presentes para siempre en sus pesadillas.

Orígenes 

Cuando se incorpora el arma de fuego a la guerra se hace con el fin de alcanzar a un elevado número de enemigos. No se trata de precisión, sino de potencia destructora. Es en el siglo XVIII cuando aparecen los fusiles fiables de largo alcance, y cuando se habla por primera vez del Sniper (francotirador). El arcabucero ha sido superado.

Sniper tiene su origen en la palabra snipe, que en inglés se utiliza para describir un tipo de ave que en España tiene el nombre de, como sabrán los amantes de la caza, “agachadiza o becacina”. Es un pájaro pequeño que se esconde con destreza y que vuela en zigzag. 

 

Los cazadores que lograban abatir a una becacina eran reputados como tiradores de gran precisión. 

El término español, en cambio, proviene del francés franc tireur (tirador libre), que durante la Revolución Francesa era el miembro de un destacamento de infantería que se organizaba independientemente del resto del batallón. Nada tenía que ver con sus dotes de puntería.

El precedente del sniper o francotirador tiene su origen en el comienzo de la Historia Contemporánea transoceánica. Los británicos, para evitar las revueltas en sus colonias americanas, tenían a su servicio un grupo de excazadores montañeses, escoceses a más señas, famosos por su precisión, rastreo y camuflaje. Fueron los primeros en usar los trajes Ghillie, que desfiguraban sus formas humanas y los confundían con el paisaje. 

 

Un marine con el célebre traje Ghillie.

Esta figura toma forma definida con la más importante y rebelde de las colonias inglesas: La Unión americana. En la guerra de la Independencia, allá por 1776, el Congreso de la Unión autoriza la creación de 10 compañías de fusileros, que será la primera unidad de tiradores de élite de la Historia. Estaba formada por granjeros y ganaderos. 

“No se trata sólo de abatir al enemigo, sino de salvar las vidas de sus compañeros”

La idea resulta un éxito, y en la Guerra de Secesión, casi un siglo más tarde, Norte y Sur ponen en marcha la misma táctica, esto es, seleccionar a tiradores capaces de acertar a más de 350 metros, sin miras telescópicas, claro está, y de pie. Ya no se trataba de granjeros sino de tramperos que vivían de la caza. Pero todavía no se les bautiza como snipers, sino sharpshooters (tiradores de Sharp), pues el Sharp era el modelo de fusil que usaban. 

Para que el lector se haga una idea de lo que supone esa distancia, debe calcular que un campo de fútbol son aproximadamente 100 metros, y después imaginar cómo se vería a un jugador a una distancia de tres campos y medio. Nadie querría una entrada para un asiento con tan poca visibilidad.

"El francotirador es un multiplicador del combate, su influencia en la lucha es muy superior al armamento que llevan”

Por esas mismas fechas, las tropas de Napoleón III reinventaban, en la guerra franco-prusiana, el término que heredaríamos posteriormente en España: Franc-tireur, miembro de una sociedad militar no oficial que desde 1867 actuaba como milicia, sin uniformes, pero con las mejores armas -propiedad de los socios-, y muy experimentada en el tiro de precisión. 

No todos son francotiradores

Cabe distinguir entre varios tipos de tiradores notables: el tirador distinguido, el tirador selecto o de élite, y el francotirador.

El tirador distinguido (en inglés, marksman), es un soldado que sobresale en su pelotón por su precisión en el tiro. Tiene talento pero no ha seguido un entrenamiento específico. Se le dota de una mira telescópica que usará con el fusil reglamentario, es decir, el mismo que lleva el resto del pelotón. Su misión es la de abatir blancos en una distancia de hasta 400 metros, la distancia eficaz de los fusiles modernos de asalto, como el M16 (EEUU), el Ak47 (Rusia) o el CETME (España).

El tirador selecto o de élite (en inglés sharpshooter) es un militar que tiene más puntería que el resto de los tiradores del grupo anterior, por lo que recibe un curso específico de tiro y se le equipa con un arma especializada y munición de alta precisión. Su objetivo, abatir blancos a una distancia comprendida entre 600 y 800 metros. Tanto el tirador distinguido como el selecto son hombres que siguen órdenes, sin especial iniciativa, y simplemente pretenden aumentar el alcance de la infantería ligera. No es el caso de los francotiradores.

 

El fusil Sharp, que da nombre a los sharpshooters.

El francotirador (en inglés sniper) es un tirador extraordinario, elegido entre los de élite, que ha recibido varios cursos especializados. Está dotado de fortaleza física para moverse por toda clase de terrenos y condiciones ambientales, solidez psíquica para resistir el aislamiento y ocultamiento durante mucho tiempo, con criterio para seleccionar sus objetivos y decidir si cambiar de posición o replegarse. También domina las técnicas de ocultación y camuflaje, orientación, observación, identificación y designación de objetivos, así como las de infiltración y salida. Es éste, sin desmerecer a los otros, el tipo de soldado que protagoniza las películas bélicas y de acción.

Los 10 mandamientos del Sniper

Uno de los lemas de los francotiradores es “muchas veces triunfarás y una morirás”. Para que se cumpla la primera parte y evitar la segunda, este es el decálogo a seguir:

1. Tu supervivencia se basa en la distancia que te separa del blanco

Cuanto mayor sea el espacio entre el francotirador y su objetivo, más difícil será para el enemigo averiguar de dónde procede el disparo. A mil metros serán incapaces de localizar al atacante. A menos de 100 metros podrán verle u oírle antes incluso de que haya apretado el gatillo. Cuando las distancias son cortas hay que abatir al que está más próximo. Si el francotirador se centra en los más lejanos, está dando tiempo a los más cercanos a alcanzarle.

2. Nunca dispares más de dos veces desde la misma posición

El refugio o escondite a gran altura que debe usar un francotirador se llama Nido de cuervo. Es la forma más ventajosa de posicionarse para dominar la mayor superficie posible. Antes de apostarse, realizará primero un reconocimiento del terreno eligiendo aquellos lugares donde tenga más visibilidad. Seleccionará varios sitios donde se irá cambiando tras una, -o como mucho dos- detonaciones. Si se dispara en más de dos ocasiones desde el mismo punto, las probabilidades de que le localicen se multiplican exponencialmente. 

3. No te perfiles en el horizonte

Se llama perfilarse en el horizonte cuando un soldado, tirador de élite o no, se coloca en un lugar donde su silueta contrasta con el paisaje, es decir, no hay nada detrás que le camufle. Un francotirador que busque una posición elevada debe evitar siluetearse o delataría inmediatamente su posición. Buscará refugio en obstáculos, accidentes del terreno, y zonas sombreadas.

4. Juega con las variables que pueden modificar tu disparo

El resultado cambiará según numerosas condiciones: la altura, la distancia, el viento, la temperatura y humedad ambientales, la luz, el movimiento, el arma, la munición… Uno de los trucos de los francotiradores es poner los cartuchos al sol, porque al calentarse, la pólvora arde más rápido y el proyectil logra mayor alcance. Otro truco cuando el blanco se desplaza a gran velocidad, es anticiparse al movimiento de éste: el proyectil no busca a la víctima, sino que ella se encuentra con el proyectil.

5. Siempre en pareja

El francotirador actúa en binomio, formado por el sniper y un observador. Los dos son tiradores de élite, para poder intercambiarse si hiciera falta. El observador será el que informe al que va a realizar el disparo de todas las condiciones que influirán, recogidas en el punto 4. El francotirador en funciones usará un fusil de cerrojo.  El observador, en cambio, transporta un arma automática, que ha de servir en caso de que el enemigo llegue hasta su posición. 

6. A mayor longitud del cañón, mayor es la precisión del disparo

Y esto ocurre por varias causas, a saber, hay más distancia del ojo a la mira, por lo que se apunta mejor. Hay más espacio dentro del cañón para que el giro de la bala se estabilice. Y por último, cuanto más largo sea el cañón más distancia se alcanza con la bala, por lo que ésta empieza a perder altura más tarde y la trayectoria del disparo es más recta durante más tiempo.

7. Aprieta el gatillo relajado y con los pulmones vacíos

Los marines llaman Fiebre del Ciervo al nerviosismo que les invade cuando observan por la mira a la persona que van a matar. El francotirador debe superar esa ansiedad, respirar profundamente, y cuando haya expulsado el aire de sus pulmones, apuntar definitivamente y disparar. El movimiento del pulmón al entrar o salir el aire puede cambiar la trayectoria de la bala. En algunos casos extremos el francotirador aprende incluso a vigilar los latidos de su corazón para disparar entre uno y otro.

8. Si tu blanco está muy lejos, dispara al centro de masas

Se refiere al tórax, la parte más grande del cuerpo. Un disparo en esa zona produce a la víctima un shock hidráulico que revienta sus órganos. El individuo se desploma en el sitio. 

Apuntar al centro de masas sirve para deshumanizar al blanco, porque así el tirador no se fija en su rostro sino en su pecho, pasa de nuevo a ser un bulto en vez de una persona. Además, se gana tiempo para abatir a otros: al necesitar menos precisión, el tiempo requerido para apuntar a un nuevo objetivo es menor.

9. Si tu blanco está muy cerca, dispara a la T fatal

Ésta es el dibujo que se forma uniendo ojos, nariz y boca. El centro es justo a la altura del tabique, equivalente, si el ángulo es correcto, a la base del cráneo, lo que provoca la muerte instantánea. Se paran al mismo tiempo el corazón y los pulmones. No es un disparo cruento, en cuanto a que el proyectil, debido a su trayectoria, corta los nervios, y la víctima muere antes de caer al suelo, sin darle tiempo a sentir dolor.

10. En guerra, dispara al de mayor rango

La  táctica es sencilla. El blanco preferido ha de ser el jefe, el que ostente mayor graduación. La mejor forma de confundir al enemigo es dejándole sin líder. Cuando no sea posible, bien porque está demasiado protegido, bien porque no se le distingue del resto del pelotón, el siguiente objetivo es el médico. Dejar sin atención a los enfermos es una enorme desventaja operativa, además de un acto desmoralizador.

Estos 10 mandamientos, si se cumplen, se resumen en una sola premisa: "Se necesita un francotirador para matar a otro” 

Si el sniper acata todas las reglas explicadas con anterioridad, sólo un enemigo igualmente preparado y con sus mismas cualidades será capaz de localizarle, apuntarle y por suerte o por desgracia, abatirle. O eso, o una bomba atómica.

Los francotiradores más famosos

En 2014 Clint Eastwood estrenó la película El francotirador, basada en la vida de Chris Kyle, el sniper apodado en Iraq como el demonio de Ramadi, y que es considerado el más letal de toda la historia militar de Estados Unidos. Pero no es el único referente. He aquí otros ejemplos asombrosos:

-Steve Reichert (Estadounidense). Un disparo de 1500 metros, en Iraq, año 2004: Es el disparo certero más largo que se ha realizado con un calibre del .308w, que utilizaron los marines parar eliminar a los enemigos que escondían explosivos por la zona.

-Robert Furlong (Canadiense): Un disparo en el blanco de 2430 metros, en Afganistán, año 2002: Es el disparo más largo en combate hasta el año 2009. Utilizó un calibre .50 -12,70mm-, con unas condiciones meteorológicas especialmente desfavorables, 3 vientos cruzados.

-Craig Harrison (Británico): Tres disparos consecutivos a una distancia de 2475 metros. Abatió a dos talibanes, y con el tercer disparo inhabilitó la ametralladora que estaban utilizando éstos. Año 2009. 

-Chuck Mawhinney (Estadounidense). Vietnam, 1969. 103 muertes confirmadas y 216 probables. La mayor cantidad de muertes confirmadas de la historia de Infantería de Marina. Acertó a 16 blancos de 25 centímetros –la cabeza de los charlies-, en 30 segundos, en movimiento, a 100 metros de distancia, de noche y con tormenta. Usó un rifle M40 cuyo equivalente civil es el Remington 700 (bastante popular en España).

-Carlos Hathcock (Estadounidense). Vietnam, 1967. 93 muertes confirmadas y 300 probables. Estableció el récord al disparo más largo (2250 metros) hasta que le superó Robert Furlong en el año 2002. Pero es famoso por otra proeza. El ejército vietcong designó a su mejor tirador, apodado El Cobra, la misión de matar a Hathcock. En un duelo sin precedentes, se enfrentaron “cara a cara” a una distancia de 300 metros. Carlos disparó antes. Su bala atravesó el visor de El Cobra sin tocar las paredes, por lo que Hathcock pudo deducir que si el vietcong hubiera disparado un segundo antes, el muerto sería él, ya que habían establecido con sus trayectorias una perfecta línea recta.

-Vassili Zaitsev (URSS). Llevado al cine e interpretado por Jude Law en la película Enemigo a las puertas, fue un francotirador que el régimen comunista ensalzó y dio publicidad, con la intención de crear un mito para atemorizar al enemigo, pero sobre todo, para animar a los soldados del Ejército Rojo. Le otorgaron la orden de Lenin y fue declarado ‘Héroe de la Unión Soviética’. Le atribuyeron 400 bajas. Esta cifra no era real, sólo se pudieron demostrar 200. Vassili Zaitsev no fue el mejor francotirador soviético, hubo algunos mejores, como por ejemplo, Lyudmila Pavlichenko (309 bajas) o Fiódor Ojlópkov (429 bajas).

 

Symo Häyhä, conocido también como la muerte blanca. Recibió un disparo en la cara. 

-Symo Häyhä (Finlandés). Considerado el mejor francotirador de la Historia. Luchó en la Guerra de Invierno de Finlandia contra la Unión Soviética. 542 bajas en 4 meses. No utilizaba mira telescópica porque le convertía en un blanco mayor, y el reflejo del sol podía revelar su posición. Se introducía nieve en la boca para evitar producir vaho. Daba en el blanco a mil metros de distancia. 

Publicidad
Publicidad