Diario de Información y Análisis de Intereconomía
Rosalina Moreno
El torero denuncia en GACETA.ES que “en las separaciones, la madre pasa a ser la dueña de los hijos y el padre un mero financiero”.
Se cumplen 100 años del primer genocidio de la Edad Contemporánea. No se extrañe si jamás ha oído hablar de esta página negrísima de la Historia. Al fin y al cabo, sólo fue un millón de armenios, o sea: un millón de cristianos.
El primer conflicto del que se tomaron imágenes fue el de Crimea, de lo cual ya ha transcurrido más de siglo y medio; en este tiempo, el hombre occidental se ha acostumbrado a identificar las guerras gracias a las fotos.
Volvió entonces a la novia familiar y sevillana, a Eulalia y se casó para curarse de París, porque si no París lo mata.
El hundimiento del Titanic ha venido atrayendo la curiosidad popular durante generaciones. Y, sin embargo, está lejos de constituir la mayor catástrofe de la historia de la navegación.
Su arrolladora presencia, su arrogancia, su estilo y su personalidad le llevaron al Olimpo de Hollywood.
Hace ahora cuarenta años que los khmeres rojos entraron en Phnom Penh. La victoria de la guerrilla comunista transformó el país en apenas unas semanas de un modo que nadie hubiera podido sospechar jamás.
Era un centauro de la raza mustang, y podría aparecer en la bandera americana cargando un rifle, recortando sobre el sol poniente esa versión masculina -muy masculina- de la estatua de la libertad.
En 1932, en plena democracia republicana, sólo una cofradía se atrevió a salir a las calles de Sevilla. Y fue recibida a balazos.
¿Es Jesús el hombre de la Síndone? Es imposible saberlo, pero Juan Pablo II y Benedicto XVI veneraron el misterioso paño.
Descubrimos al Quevedo más interesante, al cristiano viejo, orgulloso de su religión.
La pasión de Jesús, que revivía con enorme dolor no sólo en su carne sino también en su espíritu, no fue la única revelación de Ana Catalina.
Estoy explicando lo que todo el mundo conoce como si fuese algo excepcional. La razón es que lo es.

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