Diario de Información y Análisis de Intereconomía

El look imposible de Tania Sánchez en el Congreso

Llevábamos tiempo sin dedicar nuestras atenciones a la frivolidad televisiva… pero hay imágenes que es imposible pasar por alto.

Ésta es la situación: en la televisión, la sesión de control al Gobierno. Nadie espera de ella más noticias que algún que otro intento de derogación legislativa, los rutinarios ‘rifirrafes’ entre líderes carismáticos y seriunas crónicas políticas. Nada que interese a la parte frívola de una redacción, que sólo encuentra momentos de felicidad literaria si el ‘rastas’ de Podemos cambia de peinado o Cañamero enseña una nueva camisetaconmensaje -¡una Cibeles Fashion Week para Cañamero ya!-. Pero, no nos desviemos. Estábamos en la sesión de control de este miércoles. Nada reseñable por aquí, nada reseñable por allá… y entonces, aparece ella. Nuestra Tania. Nuestra protagonista del look de la semana. 

-¿Va en chándal?- se escucha en la redacción. 

Es un grito entre el asombro y el terror. Y todas las miradas clavadas en la pantalla. Allí está Domenech, preguntando al ministro Montoro no sé qué de qué sé yo… lo importante de la imagen es el segundo plano. Atentos: 

Tania Sánchez Melero, la líder de Izquierda Unida que nunca entraría en Podemos - “No. Punto. No iré a Podemos. Punto”- y que hoy ocupa un escaño como representante de Podemos, con la mirada perdida, quizá pensando si ha acertado con esa combinación de rayas verticales y horizontales que marea con sólo mirar. 

Jersey negro con detalles naranjas en los hombros, estilo casual wear donde los haya, combinado con ¿pantalón?, ¿falda?, ¿leggings? de rayas negrinaranja.  

-Pero, ¿es un chándal?- insisten nuestras it-girls de la redacción. 

¡Que no se sabe! ¡No se aprecia! 

-Voy a ver si EFE tiene foto de cuerpo entero-, se escucha…

La ardua labor de periodismo de investigación no da resultado. Ningún fotógrafo de EFE ha reparado en el look rompedor de Melero. 

Esa joven que comenzó su carrera televisiva de la mano de Pablo Iglesias y que del plató del Gato al Agua saltó al de Antena 3 como gacela al viento… Esa joven que posaba con su larga melena rubia y sus atuendos disciplinadamente clásicos es hoy una máquina... ¡de la reinterpretación del vestuario!

Doménech termina su intervención, pero la vida ya no es igual. Caza tendencias del mundo, ¿qué hacéis que no estáis en la Cámara? ¿Para cuándo un outfit con auténtica fuerzas del cambio como éste? 

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