Los perros de rescate, mejores que un GPS

Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

/p>

Flickr Licencia Creative Commons

Su labor permite reducir los tiempos de rescate y salvar vidas y no puede ser sustituída por tecnologías modernas como el GPS o los satélites. Son los perros de rescate, cuyo trabajo han ensalzado este lunes miembros de los grupos de adiestramiento canino de la Guardia Civil, la Policía Local y la Unidad Militar de Emergencias (UME), durante la celebración del curso Salva una vida en cualquier parte. Apoyo vital básico en accidentes acuáticos y de montaña, de la Universidad Jaume I. 

A pesar de que la primera operación de rescate por parte de un perro está fechada en el siglo XVII, es a partir de los años 90 cuando comienzan a organizarse y coordinarse internacionalmente grupos de perros de salvamento, ha explicado la adiestradora María Rubis en una crónica del curso que recoge la Agencia EFE. Preparados desde cachorros para la misión que deberán desempeñar durante su vida adulta, los perros de rescate superan una selección en la que se tienen en cuenta características como la sociabilidad, las capacidades auditiva y olfativa y el carácter: deben ser activos, seguros y con un gran impulso lúdico y exploratorio. Además de bien entrenados, estos animales deben estar siempre en forma, bien alimentados y preparados para actuar en todo tipo de circunstancias.

/p>

Flickr Licencia Creative Commons 

Pastores alemanes, labradores o pastores belgas en su mayoría, cada uno de los perros dedicados a salvar vidas se especializa en uno de los muchos tipo de salvamento que existen: de rastreo, de rescate en grandes áreas, de rescate acuático… Son sus ladridos -fuertes y continuos- los que indican a sus guías y adiestradores que han encontrado una pista. 

Utilizados también para descender desde los helicópteros y servir de soporte de flotación a personas en apuros durante los rescates en agua, los perros de rescate han ido extendiendo de manera paulatina su ámbito de actuación. Junto a los perros de asistencia -capaces de abrir puertas, descolgar teléfonos y portar objetos-, o los perros de alerta sanitaria -detectan y avisan de subidas de azúcar o crisis epilépticas antes de que se produzcan-, estos animales se convierten en los mejores aliados del ser humano. 

Deja una respuesta