«Ser es defenderse», RAMIRO DE MAEZTU

Primera lista, por si Woody Allen lleva a término su amenaza de retiro

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Hace unos meses Woody Allen anunciaba su retirada de la gran pantalla para dedicarse a lo que dice, y a mi modo de ver mejor hace, más le gusta: escribir. Entre tanto, prepara su película número cincuenta con el mérito de haber sacado una media de película al año durante todo el tiempo que lleva en activo. Yo, la verdad, no me creo que el director se retire de esto del cine que tantos gustos y disgustos le ha dado. No creo que vaya de farol, sencillamente creo que es de los que muere matando con la cámara al hombro, como quien dice. Ahora bien, por si acaso lo lleva a término, traigo para hoy una retahíla de películas que quedarán en el recuerdo de todos y, especialmente, en la educación sentimental de este niño de amplias gafas de pasta negra que fui, soy y seré. 

Toma el dinero y corre, de 1969. De las primeras de Allen. Gag tras gag tras gag. Un tipo de comedia alocada llena de retazos de genialidad que nos explica por qué el violonchelo no es un instrumento adecuado para un desfile y por qué si lo que queremos es huir de una cárcel, hacer una pistola falsa con una pastilla de jabón y betún no es la mejor idea. Disponible en Filmin.

Annie Hall, de 1977, vs Manhattan, de 1979. Las obras maestras, sin duda, o mejor dicho, la obra maestra, pues en mi humildísima opinión se han de ver como un todo. Es su gran historia de amor hacia una mujer y hacia una ciudad. «Doctor, mi hermano se cree una gallina». «¿Pues por qué no lo mete en un manicomio?» «Lo haría, pero necesito los huevos». Ese es el Woody Allen más Woody Allen. Disponibles en Filmin.

Interiores, de 1978 y Septiembre de 1987. Puede que el Woody Allen más intimista, emocional y menos comercial. Las historias de estas dos películas son un retrato de personajes de lo más literarios y teatrales—algo no extraño en Allen, cierto—. Toca las reflexiones más profundas y constantes en toda su carrera: fracaso, éxito, Ingmar Bergman, existencialismo, dramatismo. Dos películas que el director confiesa en sus Conversaciones con Eric Lax que las hizo porque las quiso hacer. Disponibles en Filmin.

La rosa púrpura de El Cairo, de 1985. No pocas veces me he imaginado —y doy por hecho que ustedes también— que esa actriz sale de la película y se enamora de mí tanto como yo estoy enamorado de ella. Luego uno descubre que Woody Allen ya filmó esto porque, muy probablemente, él ha sentido lo mismo que tú. La magia del cine, la universalidad de los sentimientos. Woody Allen contando tu propia historia. Y sale Jeff Daniels, de quien es difícil no enamorarse. Disponible en Filmin.

Hannah y sus hermanas, de 1986. Hay muchas cosas que se podrían decir sobre esta película, reflexión sobre la vida misma a través de las relaciones amorosas y sentimentales, pero hay algo que eclipsa todo comentario que pueda hacer para tratar de convencerles: la interpretación y presencia de Michael Caine, que se come la pantalla. Disponible en Filmin.

Misterioso asesinato en Manhattan, de 1993. Probablemente una de mis favoritas. La historia de un matrimonio al que le ocurre, definitivamente, algo. Quien no se enamore de Diane Keaton en esta película no me cae bien, así de rotundo. Divertida, aventurera, irónica, con chispa. Esa es la chica que nos gusta. La película está llena de referencias cinéfilas; el Hitchcock de La ventana indiscreta, el Wilder de Perdición o el Welles de La dama de Shanghai.  Disponible en Filmin.

Granujas de medio pelo, del 2000. La vuelta a la más pura comedia. ¿La cultura se aprende o se vive? Esa es la cuestión. Galletas, robos, arte, dinero, sexo, giros de guion. Una historia que deja muy atrás aquellas viejas sucesiones de gags que son Toma el dinero y corre o Todo lo que quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar. Un Woody Allen maduro que sabe que en las comedias se cuentan las mejores historias. Sale Hugh Grant en un papel muy de Hugh Grant. Disponible en Movistar+.

La maldición del escorpión de Jade, de 2001. Sencilla, brillante y divertida. Una tragicomedia en el mundo de las aseguradoras al más puro estilo noir. Una Charlize Theron a lo Lauren Bacall y un Woody Allen a lo Humphrey Bogart.  Disponible en Amazon Prime. Por cierto, si la han visto les diré que «Constantinopla». 

Midnight in Paris, de 2011. ¿Qué podríamos decir nosotros, asiduos a la nostalgia, de esta obra maestra? ¿Cómo animarles a verla si yo, enfermo de ese síndrome de la edad de oro, me quedo sin palabras? Película de la que no irse nunca porque es el cine donde queremos vivir. Hablaremos más de ella. Disponible en Amazon Prime.

Basta ya de lista, ahora póngaselas. Pero permítaseme esta última coletilla apológica sugiriendo Woody Allen: un documental, de 2012, que está en Filmin, y Crisis en seis escenas, de 2016, en Amazon Prime. Así, como extra. Para todo lo demás: Filmografía de Woody Allen en Wikipedia y cualquiera de ellas. Y a ti, Woody, siempre el mismo y siempre diferente, ojalá incumplas tu propósito y sigas filmando hasta dentro de muchos años. Entre tanto nos ponemos alguna de las que ya nos has regalado.

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