«Ser es defenderse», RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Violencia es violencia: Distintas reacciones a situaciones similares

Ante dos situaciones iguales de maltrato. La gente tiende a proteger a la mujer maltratada y a reírse del hombre maltratado. Pese a que los dos son seres humanos.

Pocos son los países en los que el maltrato masculino tiene un verdadero peso social. Uno de los pocos, Reino Unido, llevó acabo la campaña de sensibilización “Violencia es violencia”.
Aunque cumplió el efecto deseado, también dejó en el aire los principales problemas cuando reaccionamos a dos tipos de violencia iguales pero que se entienden diferente. En los diferentes vídeos de la campaña, se puede ver como en distintos escenarios (el metro, la calle, o un centro comercial) un hombre agrediendo a una mujer y como una mujer agrede a un hombre. En ambos casos fingen ser pareja. En las primeras situaciones, la del hombre agrediendo a la mujer, se puede ver en la mayoría de los casos como los testigos se interponen para acabar con el maltrato, a la vez que llaman a la policía y tranquilizan a la mujer.
Pero, en la segunda situación, mujer agrediendo a un hombre, vemos como no sólo casi nadie interviene de ninguna manera, sino que incluso muchos se ríen de la situación.
El sesgo social es claro. Mucha gente no entiende como iguales dos situaciones en las que se abusa de un ser humano vulnerable. La situación no es deseable, pero es entendible por cuanto la esfera de la opinión pública es subjetiva. Sin embargo, lo que no se explica es que eso mismo se cumpla en el terreno de la justicia. Reino Unido es uno de los pocos casos en los que el maltrato se encuentra mínimamente igualado sea cual sea el género.
Se puede hasta entender que una mujer se proteja más que un hombre, pero no que esa “ventaja” se construya perjudicando al otro género que sufre maltrato. La protección jurídica para los hombres está lejos de ser completa, el sistema es lento y enrevesado. Por eso es necesario la asesoría de despachos especializados como Patón y Asociados, para que el afectado por el maltrato masculino pueda disponer de la mejor ayuda posible ante el sistema español.
Por Juan Rivera Crespo, de Patón & Asociados

TEMAS |

ESPAÑA

.
Fondo newsletter