
Tras su fallecimiento este 18 de agosto en Madrid a los 83 años, familiares, amigos, representantes de la cultura y admiradores de Juan Tamariz se han dado cita este miércoles en el Tanatorio de San Isidro de la capital para dar su último adiós a uno de los magos más populares e importantes de nuestro país.
En declaraciones a los medios informativos, su hija Ana ha explicado que el mago tuvo una muerte «dulce, si se le puede llamar así, porque no sufrió, se fue despacito y muy elegantemente».
Su compañero de profesión Jorge Blass, muy emocionado, afirmó que «se ha ido el último gran maestro que teníamos en el mundo de la magia». Ha añadido que Tamariz tenía una relación personal con él y era «como un padre adoptivo».
El periodista Moisés Rodríguez, portavoz de la familia Tamariz en estos duros momentos, ha apuntado a su vez que el ilusionista era «de esas personas que piensan que son eternas, porque nos han acompañado toda la vida». Ha añadido que Tamariz «estaba enfermo ya en Navidad, tenía muchos problemas de movilidad, y el Parkinson hizo que ya no tuviera muchas actuaciones«.