
El eneacampeón del mundo de MotoGP, Marc Márquez, ha mostrado su patriotismo en una entrevista reciente al reivindicar sin complejos su doble sentimiento de pertenencia a Cataluña y a España, al tiempo que repasaba el camino personal y deportivo que le ha devuelto a lo más alto del motociclismo tras años marcados por el dolor y la incertidumbre.
El piloto de Cervera, que en 2025 ha firmado una de las mayores resurrecciones deportivas que se recuerdan al proclamarse de nuevo campeón del mundo, abordó estas cuestiones en el programa El Objetivo, donde se mostró especialmente reflexivo. «Soy catalán y me encanta Cataluña, pero también soy español y me encanta España», explicó, subrayando que ambas identidades no son excluyentes y que expresa su sentimiento «según lo que siente en cada momento».
En ese mismo contexto, Márquez también se refirió a su etapa en Andorra y al debate recurrente sobre la fiscalidad de los deportistas de élite. Aseguró que siempre ha tributado en España y que su experiencia viviendo fuera fue breve. «Lo probé y duré dos meses. Al final pensé: España y ya está», resumió, dejando claro que su decisión fue tanto personal como emocional y que no hay mejor lugar para vivir.
Más allá de lo identitario, la conversación estuvo atravesada por el cuerpo y las secuelas físicas que arrastra desde hace años. Márquez reconoció que el dolor forma parte de su día a día y que su elevada tolerancia le ha permitido competir al límite, aunque también le ha pasado factura. Su hombro derecho continúa condicionando su vida cotidiana y le recuerda constantemente que hay movimientos y gestos que ya no puede permitirse sin consecuencias.
Ese desgaste físico ha venido acompañado de un profundo cambio mental. El campeón explicó que las lesiones le obligaron a aprender a frenar, algo impensable en el Márquez más joven. Describió las fases psicológicas de una recuperación larga: el aislamiento inicial, el momento en el que se está presente sin estarlo del todo y, finalmente, la paciencia. «Quieres volver a subirte a la moto, pero sabes que no debes hacerlo», admitió.
Todo ese proceso desembocó en una temporada 2025 basada menos en la agresividad y más en la gestión. Regularidad, experiencia y control de la presión han sido las claves de un título que, según su entorno, es uno de los más valiosos de su carrera. Tras cinco años encadenando lesiones graves, este séptimo campeonato en MotoGP tiene un sabor especial, no solo por lo que significa a nivel deportivo, sino por lo que representa a nivel personal.