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De cara a la próxima Copa del Mundo

Marruecos incorpora la mayor desaladora de África, financiada gracias al Gobierno de Sánchez, como argumento para lograr la final del Mundial 2030

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Mohamed VI. Europa Press

Marruecos impulsa su candidatura para albergar la final del Mundial 2030 con el convencimiento de que contará con el respaldo mayoritario de la dirección de la FIFA frente a las aspiraciones de Madrid y Barcelona, según una información publicada por The Objective. De acuerdo con esa información, Rabat habría intensificado una estrategia de influencia dirigida al presidente del organismo, Gianni Infantino, así como a distintos actores internacionales, entre ellos la Administración estadounidense y varias monarquías del Golfo, para reforzar la opción de Casablanca como sede del partido decisivo.

La publicación sostiene que tanto en ámbitos diplomáticos españoles como en sectores de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) existe la percepción de que las posibilidades de que España organice la final se han reducido de forma considerable. En ese contexto, uno de los elementos que Marruecos habría incorporado a su candidatura sería la futura disponibilidad de recursos hídricos garantizados mediante la mayor planta desaladora de África.

La gran desaladora de Casablanca refuerza la propuesta marroquí al aparecer incluida en el cuaderno técnico «Yalla Vamos 2030», el documento elaborado para presentar la candidatura conjunta ante la FIFA. Rabat insistió en destacar las nuevas infraestructuras previstas para el Mundial, entre ellas la planta desalinizadora situada en Sidi Rahal, cuya entrada en funcionamiento pleno está prevista para 2030.

Los equipos técnicos de la FIFA analizan con detalle las capacidades de cada sede, especialmente cuando aspiran a albergar la final del torneo. Además de la infraestructura hídrica, Marruecos habría puesto en valor la ampliación de la oferta hotelera, la construcción de nuevas conexiones ferroviarias de alta velocidad y una terminal específica para vuelos intercontinentales en el aeropuerto Mohammed V de Casablanca.

Las infraestructuras marroquíes buscan convencer a FIFA de que el país podrá responder a las exigencias organizativas del campeonato. La información añade que las autoridades marroquíes consideran que el histórico problema de escasez de agua quedará resuelto con la entrada en servicio de la desaladora, ubicada a unos 85 kilómetros del futuro estadio Hassan II, proyectado para albergar hasta 115.000 espectadores.

El proyecto de la desaladora tendría un coste estimado de unos 887 millones de euros y que parte de su financiación procederá de instrumentos públicos españoles. España financia parte de la desaladora marroquí mediante un crédito del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM), valorado en 250 millones de euros; otro respaldo de Cesce por alrededor de 60 millones; y un préstamo adicional de 31 millones canalizado a través de Cofides. En conjunto, el apoyo público español alcanzaría al menos los 340 millones de euros.

Acciona obtuvo el contrato de construcción de la desaladora en noviembre de 2023 tras imponerse a otros consorcios con presencia de empresas españolas. La adjudicación dio lugar a la constitución de Al Baidaa Desalination Company junto a las compañías marroquíes Green of Africa y AfriquiaGaz, integradas en el grupo Akwa.

El proyecto une empresas españolas y marroquíes vinculadas a ese consorcio, cuyo principal ejecutivo es el primer ministro marroquí, Aziz Ajanuch. Según las fuentes citadas, la participación de ese grupo empresarial fue considerada determinante durante el proceso de adjudicación.

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