
España acumula una deuda pública de 1.763.000 millones de euros, un nuevo máximo histórico en términos nominales, equivalente al 101,5% del Producto Interior Bruto (PIB), según los datos de avance publicados este martes por el Banco de España correspondientes a junio de 2026.
Aunque la ratio sobre el PIB se redujo 1,9 puntos porcentuales respecto a junio de 2025, cuando se situaba en el 103,4%, el volumen absoluto de endeudamiento continúa aumentando. En un año, las administraciones públicas españolas acumularon 74.000 millones de euros adicionales de deuda.
El descenso de la ratio no responde a una reducción del endeudamiento, sino al crecimiento de la economía española. El PIB avanza a un ritmo superior al de la deuda, lo que permite que el porcentaje disminuya pese al incremento del saldo nominal.
Con el 101,5% del PIB, España se mantiene como el quinto país más endeudado de la Unión Europea, por detrás de Grecia, Italia, Francia y Bélgica. Según los últimos datos de Eurostat correspondientes al primer trimestre de 2026, estos países registraban ratios del 143,5%, 138,9%, 117,6% y 109,1%, respectivamente.
La deuda española supera en 12,7 puntos porcentuales la media de la eurozona, situada en el 88,9% del PIB, y en 18,7 puntos la del conjunto de la Unión Europea. La diferencia con Alemania alcanza los 37,2 puntos, ya que la economía germana presenta una ratio de deuda del 64,4%.
El nivel español se encuentra además muy por encima del límite de referencia establecido por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE, situado en el 60% del PIB. España supera ese umbral en 41,5 puntos porcentuales. El Protocolo de Déficit Excesivo exige a los Estados que rebasan ese nivel mantener una trayectoria de reducción suficientemente rápida y sostenida.
Al ritmo actual de descenso, inferior a dos puntos porcentuales anuales, la convergencia con el límite europeo requeriría más de dos décadas.