La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) rebajó este jueves una décima su previsión de crecimiento para la economía española en 2026, hasta el 2,2%, y anticipó una desaceleración gradual del Producto Interior Bruto durante el resto de la década, bajando al 1,7% en 2030. El organismo atribuye esta revisión entre otras, a las circunstancias geopolíticas y un contexto de elevada incertidumbre comercial y energética.
En su actualización macroeconómica y fiscal, la AIReF advierte de una progresiva pérdida de dinamismo conforme se modere la demanda interna y aumente el impacto estructural del envejecimiento poblacional sobre las cuentas públicas.
La institución subrayó además la existencia de diferencias significativas con las previsiones remitidas por el Gobierno de Sánchez a las autoridades europeas, especialmente en lo relativo al crecimiento del PIB nominal para 2026. Mientras el Ejecutivo proyecta un avance del 5,3%, la AIReF sitúa esa variable en el 4,8%, una discrepancia que considera relevante para la evolución de las ratios de déficit y deuda pública, dado que un menor crecimiento nominal limita el denominado «efecto denominador» sobre las magnitudes fiscales.
El organismo señaló asimismo que el Informe de Progreso Anual enviado a Bruselas presenta problemas de coherencia interna al no actualizar plenamente determinadas variables nominales en un escenario condicionado por el encarecimiento energético.
En materia presupuestaria, la AIReF prevé que el déficit de las Administraciones Públicas aumente hasta el 2,6% del PIB en 2026 como consecuencia de medidas temporales, antes de moderarse parcialmente en 2027. Sin embargo, anticipa una nueva senda ascendente a partir de 2028 vinculada al incremento del gasto asociado al envejecimiento demográfico y al aumento de los costes financieros de la deuda. Según sus estimaciones, el déficit alcanzará el 2,4% del PIB en 2030.
La institución calcula que serán necesarios ajustes fiscales adicionales equivalentes al 0,6% del PIB en 2027 y al 0,3% en 2028 para garantizar el cumplimiento de los compromisos europeos y mantener la cuenta de control dentro de los límites establecidos, incluso en caso de aplicarse la cláusula de flexibilidad prevista para el gasto en defensa.
La AIReF alertó igualmente del riesgo de incumplimiento de la regla de gasto nacional en la Administración Central y en la mayoría de las comunidades autónomas entre 2026 y 2028. Respecto a la deuda pública, proyecta una reducción hasta el 95% del PIB en 2030, aunque advierte de que la ratio podría volver a aproximarse al 100% a partir de 2041 por la presión creciente del sistema de pensiones. Por ello, recomendó al Ministerio de Hacienda diseñar una estrategia fiscal a medio plazo «realista y creíble» que coordine los objetivos nacionales y europeos de estabilidad presupuestaria.