El Índice de Confianza para la Inversión Extranjera Directa 2026 de Kearney sitúa a España en la decimoquinta posición mundial, registrando un descenso de cuatro posiciones globales respecto al año anterior, según recoge el portal Libre Mercado. El informe, basado en percepciones de ejecutivos globales y variables macroeconómicas comparables, señala un cambio en la distribución de flujos de inversión hacia economías con mayor crecimiento esperado y marcos regulatorios percibidos como más estables.
El estudio del Global Business Policy Council de Kearney incorpora una encuesta a más de 500 altos ejecutivos realizada en enero de 2026, junto con indicadores de competitividad. La metodología combina expectativas de inversión a tres años con análisis sectoriales y evaluación de riesgos macroeconómicos. En este marco, España mantiene una posición intermedia-alta, aunque pierde atractivo relativo frente a otras economías avanzadas. El informe destaca que los resultados responden tanto a factores estructurales como coyunturales, incluyendo productividad, estabilidad fiscal y calidad institucional.
Entre los factores limitantes, el informe señala el nivel de endeudamiento público en el contexto europeo, con deuda pública del 103% del PIB a finales de 2025 como referencia macroeconómica. Asimismo, se destaca la persistencia de una tasa de desempleo estructural más elevada de la Unión Europea, que condiciona el mercado laboral. A ello se añade la prórroga del mecanismo de control de inversiones extranjeras en sectores estratégicos hasta 2026, lo que incrementa exigencias regulatorias y percepción de riesgo. Estas variables afectan al atractivo inversor.
En la clasificación global, Estados Unidos mantiene el primer puesto por decimocuarto año consecutivo, seguido de Canadá y Japón.