
El Puerto de Barcelona movió 35,87 millones de toneladas de mercancías durante el primer semestre de 2026, un 3,5% más que en el mismo periodo del año anterior. El crecimiento estuvo marcado por el aumento de las importaciones y por el avance de los automóviles procedentes de China, que ya representan la mitad de los vehículos desembarcados en las instalaciones portuarias.
El tráfico de contenedores alcanzó los 1,93 millones de TEU, un 4,3% más que durante los primeros seis meses de 2025. Las importaciones crecieron un 6,7% y se situaron en 380.000 TEU.
También aumentó el movimiento de graneles líquidos, un 4,1%; los graneles sólidos, un 5,1%; el tráfico de vehículos, un 6,5%; y el tráfico ro-ro, un 2,8%.
El Puerto de Barcelona gestionó 386.000 automóviles durante el periodo analizado. Las importaciones de vehículos se dispararon un 36% y 193.000 de los coches recibidos procedían de China. Es decir, uno de cada dos automóviles desembarcados en el puerto barcelonés tuvo su origen en el gigante asiático.
Los datos reflejan el avance de los fabricantes chinos en el mercado europeo y la creciente dependencia de las importaciones. Además, el 45% de los vehículos descargados fueron híbridos, híbridos enchufables o eléctricos.
El tráfico de pasajeros aumentó un 4,1% durante el primer semestre. Los viajeros de ferris crecieron un 2,5%, mientras que los pasajeros de cruceros subieron un 3,4% hasta superar el millón.
El crecimiento se produce pese a la ofensiva del Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Cataluña para limitar el turismo de cruceros. Ambas administraciones han impulsado restricciones al atraque de buques de corta estancia y una subida de la presión fiscal tanto sobre los visitantes como sobre las compañías propietarias de los barcos.
Durante la presentación de los resultados, el presidente del Puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell, anunció que Baleària ha recibido autorización para construir una nueva terminal. La instalación deberá compensar el cierre de las terminales C y Sur, que dejarán de funcionar en los próximos meses.
El director general del puerto, Álex García, sostuvo que los resultados reflejan «la capacidad de adaptación del puerto y de su cadena logística a un contexto internacional complejo».
Los responsables portuarios también destacaron la colaboración con el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat para desarrollar la vertiente sur del recinto portuario. Un convenio entre ambas infraestructuras permitirá instalar radares en esa zona y mejorar la conexión entre la actividad portuaria y el transporte aéreo de mercancías.