
Las ejecuciones hipotecarias sobre vivienda habitual volvieron a dispararse en España durante el primer trimestre de 2026 y acumulan ya seis trimestres consecutivos de aumentos, según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que reflejan un repunte de los embargos.
Entre enero y marzo se registraron 3.328 inscripciones de certificaciones por ejecuciones hipotecarias sobre vivienda habitual, lo que supone un incremento del 38,1% respecto al mismo periodo del año anterior. Se trata, además, de la cifra más elevada para un primer trimestre desde 2022.
Los datos muestran que el fenómeno no se limita a la vivienda habitual. El número total de ejecuciones hipotecarias iniciadas en los registros de la propiedad aumentó un 20,1% en tasa interanual durante el trimestre, mientras que las correspondientes a viviendas de personas físicas crecieron un 35,8%.
En conjunto, el número de embargos iniciados en los registros de la propiedad alcanzó las 6.602 actuaciones entre enero y marzo, lo que representa también un incremento del 20,1% respecto al mismo periodo de 2025.
Las viviendas concentraron el 69,8% del total de las ejecuciones hipotecarias registradas durante el trimestre. Del total, un 50,4% correspondió a viviendas habituales de personas físicas, un 9,9 % a viviendas de personas jurídicas y un 9,5% a otras viviendas propiedad de particulares.
Por su parte, las ejecuciones hipotecarias sobre otras fincas urbanas representaron el 23,3% del total, lo que evidencia que la presión financiera no afecta únicamente a los hogares, sino también a otros segmentos del mercado inmobiliario.
El informe del INE revela asimismo una fuerte aceleración de las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas nuevas, que aumentaron un 98% en comparación con el primer trimestre del año anterior. No obstante, la gran mayoría de los procedimientos continuó afectando a viviendas usadas, que concentraron el 89,5% del total y registraron un incremento del 29,6%.
Si se analiza el origen temporal de las hipotecas afectadas, los datos muestran que buena parte de las ejecuciones siguen vinculadas a préstamos concedidos durante los años previos a la crisis financiera. En concreto, el 15,8% de las ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre viviendas correspondió a hipotecas constituidas hasta 2004.
Asimismo, el 13,4% afectó a préstamos firmados en 2007 y otro 13% a hipotecas constituidas en 2006. De esta forma, el periodo comprendido entre 2005 y 2008 concentró el 44,3 % de todas las ejecuciones hipotecarias iniciadas durante el primer trimestre.