
España cuenta actualmente con más empleados públicos que trabajadores autónomos, según los últimos datos oficiales. El número de funcionarios supera al de trabajadores por cuenta propia en un 7,94%, aunque hace apenas unos años la situación era la contraria.
Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE), a cierre del tercer trimestre, había 3,533 millones de empleados públicos, el 15,78% de todos los ocupados, frente a 3,272 millones de autónomos. La diferencia es significativa y refleja un cambio histórico en el mercado laboral español.
En 2015, los autónomos superaban a los empleados públicos en más de 100.000 personas, y en 2016 la brecha se amplió. Sin embargo, en 2018, año en que Pedro Sánchez asumió la presidencia del Gobierno, los funcionarios superaron por primera vez a los trabajadores por cuenta propia, con 3,167 millones frente a 3,086 millones.
Los datos del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública confirman esta tendencia. En julio del año pasado había 3,107 millones de empleados públicos, según el Boletín Estadístico del personal al servicio de las administraciones.
La mayoría de los trabajadores públicos se concentra en las comunidades autónomas, con 1,934 millones, el 62,25% del total. Otro 20,3% trabaja en corporaciones locales y el resto, algo más de 540.000, en la Administración del Estado. El traspaso de competencias desde el Estado a regiones y ayuntamientos ha modificado notablemente el mapa laboral en España.
Dentro de la Administración del Estado, más de la mitad del personal pertenece a Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad, con 280.000 efectivos, incluyendo Guardia Civil y Policía Nacional. En términos absolutos, representan porcentajes menores del total: Fuerzas Armadas 3,95%, Policía Nacional 2,46% y Guardia Civil 2,60%.