El exministro socialista José Luis Ábalos sigue rentabilizando su escaño en el Congreso pese a haber sido apartado del Grupo Socialista hace ya 17 meses y haberse refugiado en el Grupo Mixto. La pérdida de rango no le ha impedido mantener una cómoda nómina como diputado, con un sueldo neto de 5.581,90 euros al mes, gracias a un plus por “gastos de representación” como portavoz de una comisión que, en realidad, no tiene portavoces.
Tras ser expulsado por el escándalo del caso Koldo, Ábalos pasó de presidir nada menos que la Comisión de Interior a ocupar una modesta vocalía en la Comisión de Peticiones, una comisión permanente no legislativa cuyo cometido es recibir y tramitar peticiones ciudadanas. La rebaja de responsabilidad apenas le supuso perder 443 euros brutos al mes. Ahora cobra exactamente 1.203,45 euros brutos mensuales por 14 pagas en concepto de “portavoz o vicepresidente de comisión» pese a ser simplemente vocal.
El caso es aún más llamativo porque la Comisión de Peticiones no cuenta formalmente con portavoces. Está formada por un presidente (el popular Carlos Aragonés), una vicepresidenta (la socialista María Luisa Faneca), un secretario (Juan José Aizcorbe, de VOX) y seis vocales, entre ellos Ábalos, único miembro del Grupo Mixto.
Las vocalías ordinarias de otras comisiones no incluyen ese suplemento. En Peticiones, sin embargo, el reglamento equipara el sueldo de sus vocales al de un portavoz o vicepresidente de cualquier otra comisión, sea de Justicia, Hacienda o Constitucional. Y Ábalos es el único de los seis vocales que percibe ese plus íntegro. Los demás —de PNV, ERC, Junts, Sumar y EH Bildu— también son portavoces en otras comisiones y sólo pueden cobrarlo una vez, así que lo asignan a sus portavocías reales.
El socialista expulsado, por el contrario, no ostenta ninguna portavocía real en ningún otro órgano. Así, suma a su asignación base de 3.263,32 euros y a la indemnización por ser diputado por Valencia (2.078 euros exentos de impuestos) ese plus de 1.203,45 euros, redondeando uno de los sueldos más altos de la Cámara Baja.
Actualmente, sólo cinco parlamentarios perciben menos que él: Alberto Núñez Feijoo, Cuca Gamarra, Santiago Abascal, Miguel Tellado y Águeda Micó, quienes por diversas circunstancias se limitan al salario base más la indemnización territorial correspondiente.
En definitiva, Ábalos sigue instalado en el Congreso, con un sueldo blindado a costa del contribuyente, cobrando como portavoz sin serlo y demostrando que en la política española siempre hay refugio para quienes caen en desgracia.