El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha asegurado en una entrevista con El Confidencial que la familia Hidalgo, propietaria de Air Europa, llegó a “plantearse todo” con tal de acelerar el rescate de la aerolínea durante la pandemia, dada su situación límite por las deudas y la paralización de vuelos. Ábalos afirma que la “angustia” de los dueños por la lentitud administrativa fue tal que “comentaron todo lo posible a su alcance con tal de intentar acelerar o intensificar la tramitación del expediente”.
Preguntado por la relación de los Hidalgo con Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, el exministro ha reconocido que conocía la existencia de una relación personal entre ambos, pero no que esta se tradujera en una colaboración formal: “No sabía que la aerolínea patrocinaba al organismo del Instituto de Empresa que dirigía Begoña Gómez”. Según Ábalos, la cumbre de la Organización Mundial del Turismo en San Petersburgo en 2019 parece haber sido el momento en que se conocieron.
Ábalos, imputado por cohecho, tráfico de influencias y malversación, denuncia haber sido condenado socialmente antes del juicio y vivir un “calvario” personal y mediático: “Se ha vandalizado mi casa, se ha violentado mi intimidad. Presunción de inocencia no la he tenido nunca”. Asegura que sigue dispuesto a colaborar con la Justicia, aunque subraya que eso no significa incriminarse: “Colaborar no tiene por qué ser solo para delatar o acusar. También se puede colaborar para explicar las cosas”.
El exministro también defiende que la relación entre Santos Cerdán y Koldo García, pieza central del caso, era previa a él y conocida: “Que me lo presentara Santos y dada la relación política que tenía con él, era una garantía”. Sin embargo, afirma no saber si Cerdán lo engañó. Sobre las grabaciones de Koldo, Ábalos cuestiona los contextos en los que se produjeron y considera que algunas son exculpatorias.
Respecto al trato recibido por el PSOE tras su caída, critica que antiguos colaboradores suyos se hayan desvinculado de él e incluso le hayan atacado, como el actual ministro Óscar Puente: “Hemos tenido una relación de afecto. Él ha dicho que le he decepcionado. Puede tener hasta razón, pero yo no le habría hecho una auditoría falsa. He perdido el tiempo no presentando una querella y la presentaré por falsedad documental y estafa procesal”.
También cuestiona la decisión del Tribunal Supremo de excluir al Ministerio del Interior de la investigación pese a haber contratado a las mismas empresas de la trama. Y se muestra sorprendido de que, mientras él fue expulsado del Grupo Parlamentario Socialista, el expresidente canario Ángel Víctor Torres siga siendo ministro a pesar de su implicación en la tramitación del material sanitario durante la pandemia: “No lo sé”.
Por último, niega tener un patrimonio oculto o haber manejado 400.000 euros en dos años, como sugieren algunas grabaciones: “¿Dónde está ese dinero? Se ve cómo vivo y las limitaciones que tengo. Yo no he tenido otros ingresos ni un enriquecimiento patrimonial”. Y, pese a todo, concluye: “No quiero victimizarme porque yo he tenido un buen sueldo, pero que me quieran adjudicar más es falso”.