
El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha denunciado en el curso de verano ‘Demografía e Inmigración: El destino en juego’, organizado por el CEU, la existencia de una «invasión migratoria» que está siendo impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez mediante políticas que nunca fueron sometidas al respaldo de los ciudadanos.
Durante su intervención en la clausura de las jornadas, el líder de VOX sostuvo que España atraviesa un proceso de transformación demográfica promovido desde las instituciones sin que haya figurado, según afirmó, en ningún programa electoral. En este sentido, aseguró que todavía es posible revertir esa situación y defendió la necesidad de adoptar medidas para frenar lo que considera un cambio impuesto a la sociedad española.
Abascal también centró parte de su discurso en las nacionalizaciones derivadas de la conocida como ‘ley de Nietos’. Según expuso, actualmente existen alrededor de 2,5 millones de solicitudes para obtener la nacionalidad española al amparo de esta normativa y unas 600.000 ya han recibido una resolución favorable. A su juicio, estos procesos, junto con las modificaciones relacionadas con el voto exterior, suponen una alteración de las reglas del sistema democrático.
El presidente de VOX acusó además al Ejecutivo de modificar de forma sustancial tanto los procedimientos para acceder a la nacionalidad española como el funcionamiento del voto por correo desde el extranjero. En su opinión, estas decisiones constituyen un «golpe silencioso» cuyas consecuencias, afirmó, resultan todavía difíciles de prever.
En el plano político, Abascal reclamó la convocatoria de elecciones generales «inmediatas» y defendió que los ciudadanos puedan pronunciarse sobre las cuestiones que, según dijo, condicionarán el futuro del país. Asimismo, se mostró partidario de recurrir a referéndums en aquellos asuntos que consideró de especial trascendencia nacional.
Para concluir, el líder de VOX insistió en la necesidad de garantizar, según sus palabras, «transparencia» en los procesos electorales y reiteró su petición de celebrar unos comicios «rápidos, limpios y libres». A su juicio, España necesita que los ciudadanos vuelvan a las urnas para decidir el rumbo político del país.