
El presidente de VOX, Santiago Abascal, cargó este miércoles contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por convertir la política internacional en un escaparate personal «al servicio de su mafia», y aprovechó su intervención en el Congreso para reivindicar un giro firme en materia de defensa y soberanía.
«Si el señor Sánchez fuera un presidente decente, podríamos y deberíamos hablar de la cumbre de la OTAN y de la necesidad de aumentar nuestra defensa militar», comenzó Abascal, para luego matizar que cualquier incremento presupuestario en defensa debe ir acompañado de garantías reales de protección territorial: «Podríamos exigir, como condición previa, la protección absoluta de nuestro territorio bajo el paraguas de la OTAN, incluyendo a Ceuta y Melilla, que todavía están desprotegidas».
Abascal denunció que, mientras España «condona deudas a diestro y siniestro para comprar titulares internacionales», el Ejército carece de fondos suficientes y se prioriza el gasto en mantener inmigrantes ilegales por encima de nuestros soldados: «¿Cómo puede ser que se gaste más en los invasores que en nuestros defensores?».
El líder de VOX criticó también el doble juego de Bruselas y la hipocresía de la alianza entre populares y socialistas: «Financian al mismo tiempo la defensa de Ucrania y la agresión rusa, comprándole a Putin el gas y el petróleo que necesita para la invasión». Señaló que este tipo de contradicciones sólo pueden entenderse en un sistema dominado por «burócratas globalistas» y una «élite corrupta» que desprecia la soberanía nacional.
Finalmente, Abascal instó a romper con las agendas impuestas desde fuera: «Hay que abandonar las agendas globalistas que no ha votado ningún español. Hay que detener la invasión migratoria. Y hay que meter en la cárcel a los que hacen negocio con esa invasión».
Para VOX, el rearme de España no puede ser un cheque en blanco al servicio de quienes no defienden a la nación. El compromiso con la OTAN, advirtió Abascal, debe ir ligado a una defensa firme de nuestras fronteras y de nuestra soberanía, «y eso solo será posible cuando tengamos un presidente que defienda los intereses de España».