
La entidad pública empresarial dependiente del Ministerio de Transportes, Adif, ha decidido mantener la circulación de trenes en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía «tirando hacia adelante a ojo» y desactivando determinados controles de seguridad tras una avería en el sistema de señalización, según información de primera mano facilitada por personal que ha trabajado en el punto del accidente y realiza labores para el gestor ferroviario.
La avería, descrita como algo «común», habría impedido conocer con certeza qué cantones estaban ocupados. Ante esa situación, personal de Adif optó por no interrumpir el servicio y autorizar el avance de los convoyes sin las comprobaciones habituales de seguridad, una práctica que la fuente califica como algo que «NO SE DEBE HACER. NUNCA».
Esta decisión se habría producido en el contexto del grave accidente ocurrido este miércoles, 28 de octubre de 2026, sobre las 8.50-8.54 horas en el punto kilométrico 118 de la línea, entre las localidades toledanas de Mora, Orgaz, Los Yébenes y Urda. Un AVE de Renfe (servicio 2080, con salida de Madrid hacia Sevilla) alcanzó por detrás a un tren de Iryo (servicio 6076) que se encontraba detenido en la vía. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones del Iryo, con al menos dos que cayeron por un terraplén.
Según los primeros balances oficiales y de emergencias, viajaban en total más de 540 pasajeros (alrededor de 397 en el AVE y 146-147, incluido un bebé, en el Iryo). Las cifras de víctimas mortales, aún provisionales y en aumento según fuentes de la Junta de Castilla-La Mancha y del 112, oscilan entre al menos 50 y más de 40-50, con numerosos heridos graves y leves. Adif ha suspendido la circulación en todo el corredor Madrid-Andalucía y despliega personal en la zona, mientras se activan los protocolos de emergencia (incluido el Plan Territorial de Emergencia de Castilla-La Mancha) y se habilitan puntos de atención en Urda.
Las primeras hipótesis oficiales y periodísticas apuntan a una avería en el sistema de señalización (LZB), que habría obligado a pasar a un modo de bloqueo alternativo (como Bloqueo de Señalización Lateral), combinado con un posible error humano en la autorización de la marcha. La versión de primera mano difundida en X por el usuario @InigovanEyck, que afirma haber recibido el relato por mensaje directo de alguien vinculado a Adif en el lugar de los hechos, va más allá y señala una decisión deliberada de personal del gestor para no interrumpir la circulación, desactivando controles y operando «a ojo».
Adif ha indicado que analiza todos sus sistemas y la secuencia de los hechos, sin haber identificado aún de forma oficial la causa definitiva. El ministro de Transportes, Óscar Puente, se ha desplazado al centro de control para recabar información. El siniestro se produce apenas nueve meses después del grave accidente de Adamuz (Córdoba), en el que también se vieron implicados un AVE de Renfe y un tren de Iryo.
Las autoridades de emergencia continúan las labores de rescate y atención a los afectados, con movilización de la UME, helicópteros sanitarios y recursos hospitalarios de Toledo, Alcázar de San Juan y Madrid. Los números de asistencia para familiares y afectados han sido habilitados por Renfe (900 10 10 20) e Iryo (900 001 403).