Estas decisiones se producen en un clima de creciente preocupación dentro del sector
Adif también reduce ahora la velocidad en el eje Valencia-Madrid a 160 km/h: «Se notaban vibraciones y movimiento lateral»
Adif también reduce ahora la velocidad en el eje Valencia-Madrid a 160 km/h: «Se notaban vibraciones y movimiento lateral»
Estación de AVE. Redes sociales
Por LGI
21 de enero de 2026

Una nueva limitación de velocidad ha sido incorporada por Adif en uno de los corredores ferroviarios con mayor volumen de viajeros del país, solo por detrás del enlace con Barcelona, lo que vuelve a alimentar la inquietud entre profesionales y usuarios del AVE.

La restricción afecta al PAET de Villarubia de Santiago, en la provincia de Toledo, un punto técnico de adelantamiento y estacionamiento donde los trenes de alta velocidad se ven ahora obligados a circular a 160 kilómetros por hora cuando lo habitual es alcanzar los 300. Por este enclave transitan convoyes con destino a Cuenca, Castellón, Valencia, Alicante o Murcia, entre otros trayectos clave del Levante.

La orden ha sido comunicada internamente a los maquinistas, según confirman fuentes consultadas por COPE, y ha sido ratificada posteriormente por el propio gestor ferroviario. Desde Adif explican que varias personas que cruzaron recientemente por la zona percibieron «fuertes vibraciones» al paso de los trenes, lo que llevó a activar el protocolo de seguridad.

La medida no se limita a ese punto concreto. La compañía ha decidido también imponer nuevas reducciones en otros tramos del corredor: entre Cuenca y Monteagudo de las Salinas se ha fijado un tope de 200 km/h, y en la zona de Minglanilla y Caudete la velocidad máxima ha quedado rebajada a 160 km/h, en ambos casos por la detección de «movimientos laterales» en la infraestructura.

Estas decisiones se producen en un clima de creciente preocupación dentro del sector tras el accidente de Adamuz (Córdoba). Maquinistas con amplia experiencia advierten desde hace tiempo del deterioro progresivo de la red. Raúl, conductor de alta velocidad desde hace años, sostiene que la presión sobre las líneas es cada vez mayor: «Llevamos tiempo notando que el sistema está prácticamente al límite, muy cargado y con señales de agotamiento».

La sucesión de incidencias empieza a tener también impacto directo en los viajeros. Este martes, por ejemplo, un AVE con salida de Valencia hacia Madrid a las 18.32 horas acumuló un retraso cercano a una hora y cuarto después de que los pasajeros tuvieran que cambiar de tren por una avería técnica.

Mientras Adif continúa revisando distintos puntos de la red, el goteo de limitaciones temporales y problemas operativos mantiene abierta la inquietud sobre el estado real de una infraestructura clave para la movilidad entre el centro y el este del país.

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