
Fuentes de Ok Diario próximas a la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras y representantes sindicales han denunciado la existencia de un posible «coladero migratorio» en Baleares, después de que supuestamente se hayan relajado los controles para autorizar cartas de invitación a ciudadanos extranjeros.
Según estas fuentes, la Policía Nacional estaría recibiendo instrucciones desde hace varias semanas para aprobar prácticamente todas las solicitudes presentadas en el archipiélago, sin realizar las comprobaciones que tradicionalmente permitían detectar fraudes, identidades dudosas o posibles riesgos de permanencia ilegal.
Los agentes sostienen que se habrían dejado de elaborar informes de convivencia y otras verificaciones destinadas a confirmar la situación real de la persona que presenta la solicitud, las condiciones del alojamiento y los antecedentes de anteriores invitaciones.
La carta de invitación permite a un ciudadano acreditar que un extranjero dispone de alojamiento durante una estancia temporal en España. Sin embargo, fuentes policiales advierten de que, si desaparecen los controles, el mecanismo puede convertirse en una vía de entrada legal seguida de una permanencia ilegal una vez vencido el periodo autorizado.
Uno de los aspectos que más preocupa a los agentes es que personas sancionadas anteriormente porque sus invitados no abandonaron España dentro del plazo legal podrían volver a solicitar nuevas cartas sin que se revisen los incumplimientos previos.
«Si desaparecen las comprobaciones y se aprueba todo automáticamente, el procedimiento pierde su razón de ser», aseguran fuentes conocedoras de la situación. A su juicio, la carta dejaría de funcionar como un instrumento sometido a vigilancia para convertirse en un simple trámite burocrático.
Los denunciantes recuerdan que durante 2025 fueron rechazadas alrededor de 500 solicitudes en Baleares después de que las comprobaciones policiales detectaran circunstancias que justificaban su denegación. Para los agentes, esa cifra demostraría que los controles previos no eran innecesarios y permitían identificar casos problemáticos.
La queja ya habría sido trasladada a partidos de la oposición con representación nacional, mientras los sindicatos reclaman explicaciones al Ministerio del Interior y a los responsables de la Policía Nacional.
La denuncia se produce en un momento de creciente presión migratoria sobre Baleares, convertida en los últimos años en una ruta habitual de las embarcaciones procedentes del norte de África.
Los policías alertan de que la relajación de los controles administrativos puede abrir una vía adicional a la inmigración ilegal, paralela a las llegadas marítimas que ya tensionan los recursos policiales y asistenciales de las islas.
Las organizaciones sindicales exigen conocer si existe una orden formal para modificar los criterios de concesión, quién la ha dictado y qué razones justifican la supuesta eliminación de las investigaciones previas.
Mientras el Ministerio del Interior no ofrezca explicaciones, los agentes reclaman una revisión inmediata del procedimiento para evitar que las cartas de invitación terminen siendo utilizadas para eludir la normativa de extranjería y facilitar permanencias ilegales en España.