
El Ministerio de Asuntos Exteriores, dirigido por José Manuel Albares, destinó más de 400.000 euros de dinero público a reforzar el sistema sanitario de Marruecos apenas unas semanas después de que el Hospital Universitario de Ceuta sufriera una enorme presión asistencial tras la entrada masiva de ciudadanos marroquíes registrada los días 30 y 31 de julio, según recoge El Debate.
La ayuda fue canalizada a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) mediante un proyecto aprobado el pasado 8 de septiembre destinado a mejorar los servicios sanitarios de zonas rurales del norte de Marruecos.
El programa, denominado Empoderar la salud: transformando los servicios de atención médica hacia una visión integral, sostenible y con un enfoque especial en cuidados maternoinfantiles, tiene un coste total de 414.738 euros. De esa cantidad, el Estado español aporta 402.978 euros, es decir, aproximadamente el 97,2% del presupuesto total.
El proyecto busca fortalecer la atención sanitaria pública en la provincia marroquí de Ouazzane. Entre las actuaciones previstas figura la instalación de sistemas solares fotovoltaicos para garantizar electricidad durante las 24 horas en varios centros sanitarios rurales.
También contempla la producción local de oxígeno médico, la mejora de las instalaciones de la casa de maternidad Dar Al Oumouma de Zoumi y distintas actuaciones destinadas a modernizar el Hospital de Ouazzane.
La iniciativa incluye además la formación de comadronas en salud sexual y reproductiva, campañas de sensibilización en una veintena de aldeas y programas de formación para personal sanitario. El dinero no será gestionado directamente por la AECID, sino a través de la cooperativa española Azimut 360 SCCL, con sede en Barcelona, y de la organización marroquí ADL-Al Maghrib.
Entre los beneficiarios institucionales aparecen el Distrito Sanitario de Ouazzane, diferentes centros rurales de salud y el propio hospital de la localidad.
La financiación se aprobó mientras Ceuta todavía sufría las consecuencias sanitarias de la entrada masiva registrada a finales de julio.
Según datos del registro de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta publicados por El Debate, entre el 30 de julio y el 30 de agosto de 2026 fueron atendidas 5.423 personas que no constaban inscritas en la Seguridad Social española.
Durante el mismo periodo de 2025 habían sido 315. El incremento alcanza así el 1.621%. Si se contabilizan también los pacientes incluidos en el sistema español, las asistencias de Urgencias pasaron de 5.973 en 2025 a 9.683 en 2026, un aumento del 62%.
La situación más extrema se produjo precisamente el 30 de julio, coincidiendo con el inicio de la entrada masiva. La media diaria habitual del servicio de Urgencias ceutí ronda los 170 pacientes, pero aquel día fueron atendidas 384 personas.
De ellas, 259 no estaban incorporadas al sistema español, lo que representó aproximadamente el 67% de todas las asistencias realizadas aquella jornada. Los profesionales sanitarios de Ceuta denunciaron durante aquellas semanas una fuerte saturación del hospital y dificultades para absorber el incremento extraordinario de pacientes.
La coincidencia temporal vuelve ahora a poner bajo el foco las prioridades del Gobierno: mientras uno de los hospitales españoles situados en la frontera con Marruecos soportaba una presión asistencial excepcional, Exteriores destinaba más de 400.000 euros a mejorar hospitales y centros sanitarios del país vecino.