
El administrador único de Servinabar y persona cercana al ex secretario de Organización del PSOE, Joseba Antxón Alonso, ha negado ante el magistrado del caso Koldo en el Tribunal Supremo el pago de mordidas a cambio de obra pública, ha desvinculado al propio Santos Cerdán de la empresa Servinabar y ha reconocido que realizó pagos al exasesor ministerial Koldo García por su intermediación como comisionista de proyectos de construcción privados anteriores a 2017.
Fuentes jurídicas han confirmado que, en su declaración como investigado, Alonso ha defendido que él siempre ha sido socio único de Servinabar y ha quitado validez al contrato privado de compraventa en el que consta que Cerdán adquiriría por 6.000 euros unas 1.350 participaciones de esa empresa. Alonso también ha reconocido que Servinabar realizó una donación a Fiadelso, la fundación vinculada al exministro José Luis Ábalos.
Por su parte, el exdirectivo de Acciona Fernando Merino, que también ha comparecido este lunes como imputado ante el TS, contestando a su abogado, al fiscal y al juez, también ha negado en su declaración como investigado haber pagado a cambio de la adjudicación de obra pública. Según las fuentes jurídicas consultadas, si Acciona iba en UTE con Servinabar, una empresa navarra a la que la UCO describe como demasiado pequeña y sin experiencia en el sector de la construcción, era como «condición necesaria» para lograr adjudicaciones.
Interrogado por sus contactos con Koldo y Cerdán, los ha circunscrito al ámbito navarro. Del ex asesor ministerial ha dicho que lo conocía desde el primer proyecto, mientras que del ex dirigente socialista ha contado que acudió a presentarse como agente social con el que había que mantener diálogo abierto. Tras las declaraciones, la Fiscalía Anticorrupción ha pedido prohibición de salida del país y comparecencias quincenales en sede judicial para ambos.