una operación destinada a erosionar al Gobierno de Aziz Akhannouch
Apuntan al «virrey» de Mohamed VI como posible alentador de la invasión de Ceuta para librar una guerra interna por el poder en Marruecos
Fouad Ali El Himma.
Por LGI
2 de agosto de 2026

La llegada de decenas de miles de marroquíes a Ceuta entre el miércoles y el viernes podría responder a una lucha interna por el control del poder en Marruecos y no sólo a la actuación de las mafias o a los mensajes difundidos en redes sociales. Fuentes marroquíes en Francia conocedoras de las estructuras del reino señalan a Fouad Ali El Himma, consejero y amigo personal de Mohamed VI, como el hombre que estaría detrás de la operación.

El Himma, conocido en determinados círculos como el «virrey», habría permitido el descontrol fronterizo para desacreditar al Gobierno de Aziz Akhannouch, exhibir su dominio sobre los resortes estratégicos del Estado y reforzar al Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), formación impulsada por él en 2008, ante las elecciones legislativas del próximo 23 de septiembre, según detalla The Objective.

La invasión comenzó a gestarse el miércoles y alcanzó su máxima intensidad durante el jueves. Miles de personas procedentes de Casablanca, Rabat, Tánger, Marrakech y otras ciudades marroquíes se desplazaron hacia la frontera. Muchas entraron ilegalmente en Ceuta a nado, rodeando los espigones o descendiendo hasta el mar por zonas escarpadas.

Las primeras estimaciones situaron en 60.000 el número de personas que alcanzaron territorio español. La avalancha desbordó la capacidad de la ciudad autónoma y obligó a movilizar efectivos policiales, militares y humanitarios. Una parte de los inmigrantes terminó regresando a Marruecos al comprobar que no podía abandonar Ceuta y ante la falta de alojamiento, alimentos y otros recursos básicos.

El Gobierno de Pedro Sánchez y las autoridades marroquíes atribuyeron en un primer momento la movilización a las mafias y a los rumores difundidos en redes sociales. Esos mensajes aseguraban que quienes alcanzaran Ceuta por mar no podrían ser devueltos de inmediato debido a una reciente sentencia del Tribunal Supremo.

La explicación no resuelve, sin embargo, cómo miles de personas pudieron viajar desde distintos puntos de Marruecos sin que las autoridades cerraran estaciones, carreteras y accesos al norte del país. Tampoco aclara por qué los agentes marroquíes permitieron durante las primeras horas que grupos multitudinarios avanzaran hacia la frontera.

Los vídeos y testimonios difundidos en internet han alimentado las sospechas de que Rabat toleró inicialmente el flujo y sólo lo frenó después, una vez adoptada la decisión política correspondiente.

La red de poder del Majzén

Las acusaciones contra El Himma deben entenderse dentro del funcionamiento del Majzén, el entramado formado por la Casa Real, los servicios de seguridad, los altos cargos de la Administración, la élite empresarial y las redes territoriales que sostienen a la monarquía marroquí.

En Marruecos, formar Gobierno no supone controlar el Estado. Los partidos gestionan áreas como Sanidad, Educación, Agricultura o Asuntos Sociales, mientras que Interior, Exteriores, Defensa, Asuntos Religiosos y otros ámbitos estratégicos permanecen bajo la órbita directa del Palacio.

El Himma ha levantado su poder en ese espacio. Fue alto cargo del Ministerio del Interior, estudió junto a Mohamed VI en el Colegio Real y ejerce como consejero del monarca desde 2011. Durante las dos últimas décadas ha tejido una extensa red de lealtades en los servicios de inteligencia, la diplomacia, los medios de comunicación y las instituciones territoriales.

Aunque Mohamed VI dispone de la facultad de nombrar gobernadores, embajadores, mandos policiales y responsables de organismos estratégicos, buena parte de esas decisiones pasarían en la práctica por su consejero. El Himma recibe informes, plantea nombramientos y mantiene contacto directo con cargos que deben a su intervención el ascenso y la permanencia en sus puestos.

La reducción de la actividad pública del monarca por su estado de salud también ha permitido que El Himma se convierta en una figura esencial para la Casa Real. Su influencia no dependería sólo de su cercanía al rey, sino de una estructura de lealtades capaz de sobrevivir a los sucesivos gobiernos.

Una avalancha tras el discurso de Mohamed VI

El momento elegido añade más interrogantes. Mohamed VI pronunció el miércoles por la noche su discurso por el 27º aniversario de su llegada al trono, en el que trató de proyectar una imagen de estabilidad y progreso económico. Apenas unas horas después, decenas de miles de marroquíes intentaban abandonar el país para entrar en Ceuta.

El contraste golpeó el relato oficial del régimen. Durante los actos de la Fiesta del Trono celebrados en el norte de Marruecos, cerca de M’diq —Rincón en español—, varios grupos continuaban avanzando hacia territorio español, según el material audiovisual analizado por The Objective.

El principal damnificado político, además del propio monarca, sería el jefe del Gobierno, Aziz Akhannouch. El dirigente llegó al poder en 2021 al frente de una coalición formada por la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), el PAM e Istiqlal.

Su Ejecutivo ha presumido del crecimiento industrial, la llegada de inversiones extranjeras y el desarrollo de la fabricación de automóviles y otros sectores productivos. La salida simultánea de decenas de miles de ciudadanos cuestiona esa imagen de prosperidad.

«La mejor forma de demostrar el fracaso de un Gobierno es mostrar a su población huyendo», resume una de las fuentes conocedoras de las estructuras de poder marroquíes.

Akhannouch ya ha anunciado que no concurrirá a las elecciones de septiembre y ha abandonado el liderazgo del RNI, ahora en manos de Mohamed Chaouki. El PAM pretende aprovechar los comicios para ampliar su influencia frente a sus actuales socios de coalición.

La batalla por las elecciones de septiembre

El partido vinculado históricamente a El Himma ha intensificado en las últimas semanas la captación de dirigentes y candidatos de otras formaciones, incluidos miembros del bloque gubernamental. Las redes locales y la popularidad de los aspirantes desempeñan un papel determinante en el sistema electoral marroquí.

La invasión de Ceuta permitiría al PAM presentar al Ejecutivo como incapaz de ofrecer un futuro a la población. También demostraría que el control de las fronteras, los gobernadores y las fuerzas de seguridad no está en manos de Akhannouch, sino del aparato situado alrededor del Palacio.

El precedente más cercano tuvo lugar en mayo de 2021. Entonces, cerca de 10.000 personas entraron ilegalmente en Ceuta después de que las fuerzas marroquíes relajaran la vigilancia durante la crisis diplomática por la hospitalización en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

Aquel episodio demostró que Marruecos podía abrir y cerrar la frontera para utilizar la inmigración ilegal como arma de presión. En esta ocasión, sin embargo, España habría actuado sobre todo como escenario de una batalla interna marroquí.

El objetivo no sería arrancar una concesión al Gobierno de Pedro Sánchez, sino erosionar a Akhannouch, golpear el discurso de estabilidad de Mohamed VI y preparar el terreno electoral para el PAM. El llamado «virrey» habría vuelto a exhibir así su capacidad para provocar una crisis de dimensiones históricas y aparecer después como el único dirigente capaz de ponerle fin.

Noticias de España