
1. VOX es el triunfador de la noche. VOX dobla; el bipartidismo cae. Aunque no es un partido autonomista, VOX duplica el número de escaños en Aragón y confirma su crecimiento en clave nacional. Los perdedores de la globalización apuestan de forma clara por Abascal. ¿Por qué? Sufren las consecuencias de la competencia desleal contra el sector primario (ahora en pie de guerra por Mercosur), la inmigración masiva, la falta de oportunidades en la España abandonada, la degradación de los barrios, el deterioro de los servicios públicos, el colapso de la Sanidad… El mundo rural y los barrios obreros se tiñen de verde.
2. El voto joven es de VOX. Los jóvenes —incluso los mejor preparados— no pueden acceder a una vivienda, en parte por unos salarios estancados, y en esas condiciones es difícil formar una familia. El futuro está en juego. ¿Qué hacen PP/PSOE? Sustituirlos por población foránea y poner todos los huevos en la cesta de los pensionistas, su gran caladero de votos y piedra angular del sistema. Mientras el bipartidismo importa mano de obra barata con las regularizaciones masivas, el talento joven nacional está condenado a marcharse de su ciudad/pueblo a grandes ciudades donde el alquiler es imposible o directamente al extranjero.
3. Cae el bipartidismo. El PSOE pierde cinco escaños y el PP dos. ¿Cómo es posible que caigan si son opciones antagónicas? Sencillamente no es verdad. Ambos partidos gobiernan juntos en Bruselas y comparten todas las políticas que hoy son determinantes en Europa. Es el caso del Pacto Verde que, haciendo seguidismo de las teorías del cambio climático antropogénico, se traduce en medidas lesivas para el sector primario, la industria del automóvil o la energía nuclear. Pacto Migratorio, con las regularizaciones masivas que ambos han votado en el parlamento español. Izquierda, derecha, sindicatos, patronal y hasta la Conferencia Episcopal van de la mano en favorecer la inmigración masiva. Sin embargo, la gente corriente padece las consecuencias con el abaratamiento de sus salarios, el colapso de los servicios públicos, la inseguridad, el ataque a la cultura autóctona y el aumento de la demanda de la vivienda cuando escasea la oferta. Mientras esto ocurre, Feijoo y Sánchez escenifican en el Congreso una distancia que los hechos desmienten. Poco a poco, esa máscara irá cayendo a la vista de todos.
4. Fin del mantra «PSOE y VOX hacen pinza«. En Génova 13 llevan años repitiendo la cantinela. Como en Extremadura, VOX crece a costa de los socialistas. Muchos antiguos votantes de la izquierda apuestan por partidos soberanistas frente a los globalistas, tendencia en Europa desde hace años. Es el fin del eje izquierda-derecha que ya no ayuda a explicar la realidad de un mundo que ha cambiado. En Aragón VOX se ha quedado más cerca del PSOE que los socialistas del PP.
5. El PP sigue perdido. El 6 de julio de 2025 Feijoo se comprometió en el Congreso del PP a no gobernar en coalición con VOX, a no pactar con el PSOE y a no someterse a los separatistas. Es evidente que tendrá que incumplir al menos una de sus promesas. El PP sigue sin brújula, incapaz de entender los cambios que ha traído el siglo XXI, por eso todavía cree que los votantes de VOX ‘volverán a casa’. Es probable que a partir de mañana leamos a los habituales plumillas de Génova 13 difundir el nuevo pack de medidas dirigidas a seducir a los jóvenes, reflotar el sector primario y en contra de la inmigración masiva. No es descartable que hasta Azcón diga OK al trasvase del Ebro.
6. La participación alta ya no favorece a la izquierda. Durante décadas la izquierda siempre ha obtenido mejores resultados cuando la participación ha sido alta. Esta tendencia ha llegado a su fin. Lo hemos visto en otros países como Estados Unidos con Trump, Chile con Kast o Argentina con Milei. La nueva derecha gana cuando se llenan las urnas.
7. ¿Y el futuro? España y Occidente han cambiado. Una pista: el PP portugués ha pedido el voto para el PSOE de allí que se jugaba las presidenciales contra CHEGA (VOX portugués).