EL CAMPO ESPAÑOL DENUNCIA COMPETENCIA DESLEAL
Bruselas facilita la avalancha de tomate marroquí: siete de cada diez importados por España ya vienen de Marruecos
Bruselas facilita la avalancha de tomate marroquí: siete de cada diez importados por España ya vienen de Marruecos
Tomate marroquí en España. Redes sociales
Por LGI
24 de agosto de 2026

La presencia del tomate marroquí en el mercado español continúa creciendo a un ritmo acelerado. Siete de cada diez tomates que España compra en el extranjero proceden ya de Marruecos, según los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa recogidos por DataComex y publicados por El Debate.

Entre enero y mayo de 2026, las importaciones procedentes del reino alauí alcanzaron 46.433 toneladas, equivalentes al 70,3% del tomate extranjero que entró en España durante ese periodo, de acuerdo con las cifras citadas por el diario.

El avance consolida a Marruecos como principal suministrador exterior de tomate para España, muy por delante de los restantes países proveedores, al tiempo que aumenta la preocupación entre los agricultores españoles por unas condiciones de competencia que consideran profundamente desequilibradas.

Casi cuatro veces más tomate marroquí que portugués

La distancia respecto a los demás proveedores resulta considerable. Portugal, segundo país de origen de las importaciones españolas, vendió 12.692 toneladas, pese a haber aumentado sus envíos un 31,26% en apenas un año. España compra así 3,66 veces más tomate procedente de Marruecos que de Portugal.

La diferencia con Países Bajos, tercer proveedor del mercado español y una de las principales potencias agrícolas de la Unión Europea, es todavía mayor: España importa desde Marruecos unas 16 veces más tomate que desde territorio neerlandés.

Marruecos se ha convertido además en el segundo mayor proveedor de tomate de toda la Unión Europea, únicamente por detrás de Países Bajos.

El acuerdo con Marruecos amplió las ventajas al Sáhara Occidental

El crecimiento se produce después de la renovación, en otoño de 2025, del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Marruecos, que extendió las preferencias comerciales a productos cultivados en el Sáhara Occidental.

Una parte relevante de la producción agrícola controlada por Marruecos procede precisamente de este territorio, cuya situación jurídica ha provocado durante años litigios ante los tribunales europeos.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictó el 4 de octubre de 2024 una sentencia contra la aplicación de determinadas preferencias comerciales europeas a productos procedentes del Sáhara Occidental sin el consentimiento de su población.

Sin embargo, el nuevo acuerdo firmado entre Bruselas y Rabat en 2025 permitió mantener el acceso privilegiado de esos productos al mercado comunitario, reforzando la capacidad exportadora marroquí.

Marruecos crece mientras España pierde peso

La evolución de la última década muestra dos trayectorias completamente opuestas. Según datos de Comtrade, la base estadística de Naciones Unidas, Marruecos exportó al mundo 524.907 toneladas de tomate en 2016. En 2025 la cifra había ascendido hasta 707.621 toneladas, un incremento del 34,81%. España ha seguido el camino contrario.

Las exportaciones españolas pasaron de 910.663 toneladas en 2016 a 581.361 toneladas en 2025, lo que representa una caída acumulada del 36,16% en menos de una década.

El resultado es un vuelco progresivo en uno de los sectores agrícolas tradicionalmente fuertes de España: mientras Marruecos gana cuota en los mercados europeos, el tomate español pierde capacidad exportadora.

Los agricultores denuncian unas reglas de juego distintas

Las organizaciones agrarias llevan años alertando del impacto de las importaciones procedentes de países extracomunitarios sobre las explotaciones españolas.

Los productores denuncian que deben competir con mercancías cultivadas bajo exigencias laborales, medioambientales y fitosanitarias diferentes de las impuestas a los agricultores de la Unión Europea, lo que permite reducir notablemente los costes de producción fuera del territorio comunitario.

La creciente entrada de tomate marroquí se ha convertido así en uno de los principales ejemplos de las críticas del campo a los acuerdos comerciales de Bruselas.

Mientras los agricultores españoles deben asumir una regulación comunitaria cada vez más exigente, Marruecos continúa ampliando su presencia en los supermercados europeos gracias a unas condiciones comerciales privilegiadas.

Con siete de cada diez tomates importados por España procedentes ya del reino alauí, la evolución del mercado vuelve a alimentar las advertencias sobre la pérdida de competitividad y soberanía alimentaria del campo español frente a las producciones de terceros países.

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