
La Policía Nacional ha desarticulado en Almería y Granada una macrorred criminal que operaba como plataforma logística al servicio de las mafias de inmigración ilegal y narcotráfico, en una operación que se ha saldado con 24 detenidos —14 de ellos ya en prisión— y la intervención de 23 embarcaciones, armas y abundante material técnico.
La organización, considerada por los investigadores como una estructura de «soporte 360», proporcionaba lanchas, motores, combustible, asistencia mecánica y cobertura logística a redes internacionales que introducen inmigrantes ilegales y droga desde el norte de África hacia las costas andaluzas.
La operación, bautizada como «Embrión» y desarrollada con el apoyo de Europol y autoridades francesas, ha permitido asestar un golpe estratégico a uno de los pilares invisibles del tráfico ilegal: la infraestructura que hace posible las travesías.
Según las estimaciones policiales, la red habría participado en al menos 38 operaciones de traslado de inmigrantes, con embarcaciones que transportaban entre 20 y 25 personas cada una, quienes llegaban a pagar hasta 15.000 euros por plaza.
Las investigaciones comenzaron en octubre de 2024 tras la interceptación de una patera con 24 inmigrantes frente a la costa de Almería. A partir de ahí, los agentes destaparon una compleja red que colaboraba con múltiples organizaciones criminales, facilitando todos los elementos necesarios para las travesías ilegales. Además, los implicados robaban motores en depósitos judiciales para reintroducirlos en el circuito clandestino y complementaban su actividad con plantaciones de marihuana ‘indoor’.
La red utilizaba naves industriales y una red de gasolineras en la costa para almacenar grandes cantidades de combustible, asegurando así el suministro continuo para las narcolanchas. Durante los registros, los agentes intervinieron dos narcolanchas valoradas en hasta 180.000 euros, embarcaciones semirrígidas, más de 1.100 litros de combustible, armas de fuego, cuchillos prohibidos, drones, teléfonos satelitales y sistemas de geolocalización.
También se incautaron más de 80.000 euros en efectivo, vehículos de alta gama, 1.100 kilos de tabaco de contrabando y droga, además de material para el cultivo de cannabis. Los detenidos están acusados de delitos de favorecimiento de la inmigración ilegal, tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, contrabando, falsedad documental y robo, entre otros.
Desde la Policía Nacional destacan que la desarticulación de esta red tendrá un impacto directo en la capacidad operativa de las mafias, reduciendo tanto la llegada de inmigrantes ilegales como la actividad de las narcolanchas, cuya presencia genera una creciente alarma social en las costas andaluzas.