
La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal dedicada a la elaboración, distribución y venta de droga entre las provincias de Albacete y Murcia. La operación, denominada «Jagged», se ha saldado con 20 detenidos, de nacionalidades argentina, española, argelina y marroquí, con edades comprendidas entre los 26 y los 68 años.
A los arrestados se les atribuyen delitos contra la salud pública, en la modalidad de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal. Algunos de los integrantes de la red contaban con un amplio historial delictivo e incluso cumplían condena en régimen de semilibertad durante el desarrollo de la investigación.
Con las sustancias intervenidas, los agentes calculan que podrían haberse elaborado unas 54.275 dosis, que han quedado fuera de circulación tras el operativo.
La investigación comenzó en septiembre de 2025 gracias a la colaboración ciudadana, después de que varios vecinos alertaran a la Guardia Civil sobre la posible existencia de un punto de venta de droga en la localidad albaceteña de Pozohondo.
A partir de esas informaciones, los agentes establecieron distintos dispositivos de vigilancia que permitieron constatar la existencia de un entramado criminal dedicado a la elaboración, distribución y venta de estupefacientes en Albacete y Murcia.
Las pesquisas determinaron que la organización tenía una estructura perfectamente definida, con funciones diferenciadas entre sus miembros. Unos se encargaban del abastecimiento y distribución de la droga; otros, del transporte; y otros ejercían labores de vigilancia y custodia del dinero y de las sustancias estupefacientes.
Una vez la droga llegaba a su destino, era trasladada a diferentes inmuebles utilizados como centros de almacenamiento, adulteración y dosificación. Desde esos puntos se procedía posteriormente a su distribución.
Los inmuebles donde se custodiaba la droga contaban con fuertes medidas de seguridad, como puertas acorazadas y cámaras de videovigilancia para dificultar la acción policial. En algunos de ellos, los agentes hallaron armas de fuego destinadas presuntamente a repeler cualquier amenaza contra la organización.
Durante la fase de explotación de la operación, la Guardia Civil realizó 20 registros en viviendas de los integrantes de la red ubicadas en Albacete y Murcia. En ellos fueron intervenidos 1.734 gramos de heroína, 1.710 gramos de cocaína, 14.247 gramos de marihuana, 189 unidades de éxtasis, 17 gramos de MDMA, cinco armas de fuego, munición real y 14.311 euros.
Los agentes también se incautaron de diversos útiles y productos químicos empleados para el tráfico de drogas, así como instrumentos destinados a la distribución, pesaje y venta de los estupefacientes.
La operación «Jagged» ha permitido desmantelar 20 puntos de venta de droga en localidades de Albacete como Pozohondo, Peñas de San Pedro, Alcadozo y Navas de Abajo, así como en las murcianas de Jumilla y Murcia. Además, con la detención de los integrantes de la red, la Guardia Civil ha neutralizado una importante vía de introducción y distribución de cocaína en la provincia de Albacete.
El operativo fue dirigido por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (EDOA) de la Guardia Civil de Albacete y contó con la participación de más de 200 efectivos, debido a la complejidad, simultaneidad y peligrosidad de las actuaciones.
En el dispositivo participaron también la Unidad Orgánica de Policía Judicial, la Unidad Especial de Intervención, unidades de Seguridad Ciudadana de Albacete y Murcia, grupos rurales de seguridad de Pontevedra, León, Zaragoza y Valencia, servicios cinológicos y equipos de investigación de Jumilla y Pozohondo.
Las diligencias fueron puestas a disposición del Tribunal de la Sección Civil e Instrucción de Albacete, que ha decretado prisión para siete de los detenidos.