
La Policía Nacional ha participado en una operación internacional que ha permitido desarticular una red criminal dedicada a la falsificación de moneda a gran escala y vinculada a la Camorra italiana, con ramificaciones en Alemania, Italia y España.
La investigación, coordinada por la Oficina de Policía Criminal del Estado de Baden-Württemberg y la Fiscalía de Stuttgart, con el apoyo de Europol, se ha saldado con seis órdenes de detención y 16 registros simultáneos en viviendas y comercios de los tres países.
Según la Policía Nacional, la organización se dedicaba presuntamente a fabricar y distribuir billetes falsos de euro de alta calidad que posteriormente eran suministrados a otros grupos criminales de Alemania y España para introducirlos en circulación. Los investigadores calculan que la trama habría logrado poner en el mercado varios cientos de miles de euros falsificados.
El origen de la operación se remonta a noviembre de 2021, cuando fue detenido en Baden-Württemberg un ciudadano italiano de 47 años sobre el que pesaba una orden internacional de arresto emitida por las autoridades italianas. El hombre estaba acusado de pertenecer a la Camorra y de estar implicado en delitos de falsificación de moneda, blanqueo de capitales y tráfico de drogas.
Tras ser extraditado a Italia en 2022, fue posteriormente puesto en libertad. Sin embargo, los investigadores detectaron que continuaba manteniendo contactos con otras personas consideradas relevantes para la trama.
Entre ellas figuraban individuos relacionados con restaurantes de Stuttgart, establecimientos que, según las sospechas policiales, podían servir como puntos de apoyo para las actividades ilícitas.
La fase final de la operación se desarrolló mediante un dispositivo coordinado en distintos países. Las fuerzas de seguridad ejecutaron registros en Stuttgart y el distrito de Rems-Murr, en Alemania; Nápoles, en Italia; y Gran Canaria, en España.
Durante las actuaciones fueron intervenidos billetes de euro falsificados de origen italiano, además de armas de fuego, drogas y otros efectos presuntamente relacionados con la actividad criminal.
La operación ha permitido desmantelar una estructura que, según los investigadores, no se limitaba a producir moneda falsa, sino que estaba conectada con otras actividades propias del crimen organizado, entre ellas el narcotráfico y el blanqueo.
La organización no actuaba únicamente para su propio beneficio. Según la investigación, su función consistía en fabricar y suministrar moneda falsa a otras redes criminales, que se encargaban posteriormente de introducir los billetes en el circuito económico de distintos países europeos.
La elevada calidad de las falsificaciones permitía que los billetes pudieran circular con mayor facilidad y dificultaba su detección inmediata. La participación de España en la operación confirma además la dimensión internacional de la estructura y su capacidad para utilizar distintos países de la UE como puntos de distribución, apoyo logístico y blanqueo.
La investigación continúa abierta para determinar el alcance total de la red y localizar posibles colaboradores vinculados a la distribución de los billetes falsos.