«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Un 33% procedía de Venezuela

Cáritas reconoce que el 64% de las personas atendidas en 2025 fueron extranjeras y adquirieron un piso para inmigrantes ilegales en Tenerife

Cáritas junto a inmigrantes ilegales. Redes sociales

La organización Cáritas Diocesana de Tenerife ha reconocido que el 63,9% de las personas a las que atendió en 2025 eran extranjeras, en un contexto en el que la entidad ha puesto en marcha un piso específico de acogida para jóvenes inmigrantes que llegaron a Canarias de forma ilegal por la ruta atlántica.

Según la memoria institucional presentada por la propia entidad y avanzada por @CanarioToday, Cáritas Tenerife acompañó el año pasado a 12.466 personas y 3.625 hogares. Seis de cada diez usuarios eran inmigrantes, en su mayoría iberoamericanos: un 33% procedía de Venezuela, un 10% de Cuba y un 7% de Colombia. Las mujeres representaron el 58,8% de los atendidos. La responsable del Programa de Movilidad Humana, Arancha Méndez, insistió en que la organización «no hace diferenciación» por origen, nacionalidad o situación administrativa y que se limita a responder a las necesidades de cada persona.

Esa misma área de Movilidad Humana impulsó en 2025 el proyecto Ben, un recurso de acogida tipo hogar destinado a jóvenes migrantes ex tutelados de 18 a 25 años procedentes de la llamada ruta canaria. Se trata de un piso —gestionado con el apoyo de voluntarios parroquiales y de Cáritas Española— pensado para quienes llegaron en cayuco, pasaron por centros de menores y, al cumplir la mayoría de edad, quedaron sin red de tutela. Los primeros residentes, originarios de Gambia, Marruecos y Senegal, desembarcaron en Lanzarote, El Hierro o Los Cristianos. La entidad ha pedido a las parroquias de Santa Cruz de Tenerife que se impliquen en su integración.

En las últimas cuentas publicadas, correspondientes a 2024, aparecen 168.825 euros destinados a otros proyectos relacionados con la inmigración. Los recursos totales de Cáritas Tenerife han crecido de forma notable desde 2020, coincidiendo con el incremento de llegadas ilegales al archipiélago. En 2020 la entidad gestionó 6,7 millones de euros; en 2024 superó los 8,3 millones y en 2025 alcanzó los 9 millones, de los que casi el 70% procedieron de fondos públicos. El salto supone más de dos millones de euros adicionales respecto al inicio de la década.

El perfil de quienes viven en la calle, sin embargo, no coincide del todo con el de las oficinas de atención. Las unidades móviles de Cáritas atendieron a 1.376 personas sin hogar en 2025 —un 70% más que hace cinco años— y en ese colectivo predominan europeos (25%), seguidos de africanos (18%). Italianos, marroquíes y venezolanos aparecen con frecuencia entre quienes duermen en cuevas, caravanas o asentamientos. La entidad atribuye la diferencia a que los latinoamericanos suelen contar con redes de compatriotas que evitan que queden en la calle.

A escala nacional, Cáritas Española también cifra en un 57% el peso de las personas inmigrantes entre las más de un millón atendidas en 2025 dentro de España, muchas de ellas en situación administrativa irregular. En Tenerife, el dato local se sitúa por encima de esa media y coincide con la apertura de un recurso residencial específico para quienes llegaron de forma ilegal. La organización sostiene que su mandato es atender a quien lo necesita; el debate público, alimentado por estas cifras, se centra en si esa atención se ha desplazado de forma desproporcionada hacia la inmigración irregular mientras la pobreza entre canarios y españoles se cronifica.

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