
La finca estatal de La Mareta, en Lanzarote, donde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pasa habitualmente sus vacaciones de verano, ha concentrado casi la mitad de los gastos en efectivo de Patrimonio Nacional desde 2018.
Según publica Libre Mercado, un documento oficial del organismo revela que los pagos en efectivo destinados a atender necesidades imprevistas y gastos menores alcanzaron los 90.873 euros entre 2018 y 2025. De esa cantidad, La Mareta acumuló 40.368 euros, lo que representa el 44,4% del total.
La propiedad, ubicada en Costa Teguise, fue incorporada al Patrimonio Nacional en 1989 después de la donación realizada por el rey Hussein de Jordania al rey Juan Carlos I. Diseñada en los años setenta por el arquitecto César Manrique como vivienda vacacional, la finca pasó a ser administrada por el Estado y destinada a residencia oficial para el presidente del Gobierno, el Rey y otros altos cargos.
La resolución, firmada por la presidenta del Consejo de Administración de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva Fernández, detalla los recursos liquidados mediante caja fija en distintas unidades del organismo. De la Cueva percibió en 2025 un salario de 130.041,30 euros, según la información publicada.
Los pagos en efectivo ascendieron a 16.207 euros en 2018, 12.228 en 2019, 4.828 en 2020, 2.063 en 2021, 11.635 en 2022, 16.685 en 2023, 11.869 en 2024 y 15.359 en 2025. La suma total del periodo arroja los citados 90.873 euros.
La Mareta concentró 2.821 euros en 2018, 4.649 en 2019, unos 295 en 2020, cero euros en 2021, 4.943 en 2022, 11.144 en 2023, 7.544 en 2024 y 8.972 en 2025. En algunos ejercicios, la finca canaria llegó a representar más del 60% del efectivo anual liquidado por Patrimonio Nacional: 66,8% en 2023, 63,6% en 2024 y 58,4% en 2025.
Los importes corresponden a atenciones protocolarias, suministros y operaciones de mantenimiento en la propiedad de Costa Teguise. El resto de las dotaciones se repartió entre Presidencia, Gerencia, Dirección de Actos Oficiales, inmuebles y otros órganos dependientes.
La documentación también recoge los principales desembolsos de cada ejercicio. En 2018 destacaron gastos protocolarios del presidente y manutención del conductor presidencial. En 2019 figuraron gastos protocolarios del presidente, alquiler de vehículo para personal de La Mareta y suministro de productos alimenticios. En años posteriores aparecen conceptos como velas para cenas de gala, gastos de Reales Patronatos, mantenimiento en la finca canaria, reparación de termos o pagos de hotel para personal vinculado a actos oficiales.
La respuesta oficial, sin embargo, deja cuestiones sin aclarar. La solicitud de información pedía identificar por nombre o cargo a las personas que realizaron o se beneficiaron de cada pago, pero Patrimonio Nacional sólo indicó que el responsable de gestionar los adelantos es el jefe de servicio de caja, sin aportar nombres ni funciones concretas de los beneficiarios.
También se solicitó la fecha exacta, el lugar preciso y la justificación documental completa de los diez mayores desembolsos anuales. Los cuadros facilitados únicamente incluyen conceptos genéricos, sin esos detalles adicionales. Tampoco se identificó a quienes retiran el dinero del banco para reponer el efectivo, más allá de la mención general al jefe de servicio.
La Mareta ha sido objeto de polémica en los últimos años por el uso reiterado de la finca por parte de Sánchez y su familia durante los periodos estivales. Diversas informaciones han señalado que el presidente ha despachado desde allí asuntos de Gobierno en plena crisis nacional y que la residencia ha requerido partidas de mantenimiento y medidas de seguridad especiales en su entorno.
El debate se agrava porque, según recordó Libre Mercado, Felipe VI cedió la finca al Ministerio de Turismo con el objetivo de promover el destino canario, no para consolidarla como residencia vacacional presidencial.