
Ceuta afronta una situación límite tras la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos. La ciudad autónoma acoge ya a 862 menores inmigrantes, una cifra que desborda por completo su capacidad ordinaria y que supone una sobreocupación del 2.872%.
El dato ha sido confirmado este lunes por el consejero de Presidencia y Gobernación de Ceuta, Alberto Gaitán, cuatro días después de la avalancha migratoria que ha vuelto a poner a la ciudad en el centro de la crisis fronteriza.
«La capacidad ordinaria que nos atribuye el Ministerio es de 29. Estamos hablando, por tanto, de una sobreocupación de casi el 3.000%. 2.872%», ha explicado Gaitán en una entrevista en la Cadena SER.
La cifra refleja el colapso de una ciudad de apenas 85.000 habitantes obligada a asumir, en solitario, una presión migratoria que supera con mucho sus recursos sociales, administrativos y de acogida.
El consejero ha señalado que la situación de los menores está actualmente «controlada», pero ha advertido de que el número puede crecer durante los próximos días. Gaitán ha recordado que algo similar ocurrió en 2021, cuando, después de la entrada masiva, fueron apareciendo menores que habían permanecido ocultos o acogidos temporalmente en viviendas particulares.
«Podrán ir saliendo más menores, que hayan podido ser recogidos en alguna casa», ha advertido. El Gobierno ceutí trabaja, por tanto, con una cifra provisional. Los 862 menores registrados son los que las autoridades tienen localizados hasta ahora, pero no se descarta que el número real sea superior..
La presión no se limita a los menores. El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta, con capacidad para unas 600 personas, se encuentra «absolutamente ocupado», según ha explicado Gaitán.
Además, alrededor de mil inmigrantes permanecen acampados en las inmediaciones del centro, lo que agrava aún más la situación sanitaria, logística y de seguridad.
«Está absolutamente colapsado y fuera de ese centro hay unas mil personas que están acampando alrededor», ha indicado el consejero.
La imagen resume el alcance de la crisis: instalaciones saturadas, menores desbordando la capacidad ordinaria, adultos acampados en el entorno del CETI y una ciudad que intenta recuperar la normalidad mientras sigue bajo una presión extraordinaria.