Sentencia en la Audiencia Provincial de Ourense
Condenado a dos años de cárcel y 12 millones de multa el cabecilla rumano de una red de tabaco ilegal que operaba en Galicia
Condenado a dos años de cárcel y 12 millones de multa el cabecilla rumano de una red de tabaco ilegal que operaba en Galicia
Acepta tres años de prisión el cabecilla del grupo dedicado a fabricar tabaco ilegal en Coles, Ourense, Galicia. Europa Press.
Por LGI
11 de marzo de 2026

La Audiencia Provincial de Ourense ha condenado a dos años de prisión y al pago de una multa de 12 millones de euros al cabecilla de una organización dedicada a la fabricación ilegal de cigarrillos en Galicia, que operaba desde naves industriales en Ourense y Pontevedra.

El condenado, de nacionalidad rumana, alcanzó un acuerdo con la Fiscalía en el juicio celebrado este miércoles, aceptando la misma pena que ya asumieron hace cuatro años otros siete integrantes de la trama.

Además de la pena de prisión, la sentencia establece el pago de una multa de 12 millones de euros, que se sustituirá por un año adicional de cárcel en caso de impago, así como una indemnización conjunta con el resto de condenados de 11,8 millones de euros por contrabando y delito contra la Hacienda Pública.

El cabecilla de la organización permaneció huido de la justicia hasta noviembre de 2023, mientras que el resto de miembros del grupo ya habían sido condenados anteriormente. Según el escrito del Ministerio Fiscal, la red criminal creó una estructura organizada y estable con ramificaciones internacionales dedicada a la fabricación clandestina de cigarrillos fuera de la normativa legal.

La organización operaba desde dos naves industriales ubicadas en Coles, Ourense y Ponteareas, donde se producía tabaco de forma ilegal para posteriormente enviarlo al extranjero. Para desarrollar su actividad, la trama empleaba trabajadores inmigrantes ilegales, a quienes mantenían dentro de las instalaciones sin posibilidad de comunicarse con el exterior y trabajando de forma intensiva.

Según la investigación, los miembros de la red retiraban los teléfonos móviles a los trabajadores y controlaban estrictamente sus movimientos dentro de las fábricas clandestinas. La organización también utilizaba una empresa de transportes como tapadera para trasladar la mercancía ilegal en camiones hacia distintos destinos fuera de Galicia y España.

El tribunal deberá decidir ahora en fase de ejecución de sentencia si se suspende el ingreso en prisión del condenado, ya que carece de antecedentes penales.

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