«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Deberá pagar una indemnización de 43.440 euros a la víctima

Condenado un inmigrante ilegal marroquí por abusar sexualmente de una mujer e intentar asesinar a un joven que evitó la violación en Gijón

Policía Local de Gijón. Redes sociales

Un inmigrante marroquí de 31 años de edad y en situación ilegal ha sido condenado a siete años de prisión por tentativa de homicidio, a los que se añaden otros cinco de libertad vigilada tras cumplir la condena principal. Por el delito de abuso sexual también se le impuso una multa de 6.300 euros y una prohibición de aproximación de año y medio, que le impide acercarse a menos de 300 metros de la joven afectada ni mantener ningún tipo de contacto con ella. Además, deberá pagar una indemnización de 43.440 euros a la víctima por los daños y secuelas causados.

Los hechos, avanzados por La Nueva España, se produjeron en las primeras horas del 18 de enero de 2022. Aquella noche, un hombre nacido en 1977 y su amiga estaban sentados en un banco de la calle Magnus Blikstad, junto a la estación de autobuses de Gijón. En ese momento se les acercó el acusado, que inició una conversación con ellos y comenzó a soltar comentarios de tono lascivo.

De forma repentina, el inmigrante agarró una de las nalgas de la chica y la apretó mientras le decía que le gustaba. El amigo de la joven le reprochó inmediatamente esa conducta, lo que provocó una reacción violenta por parte del procesado.

Este le golpeó con un puñetazo en la boca a la víctima, que cayó al suelo. A partir de ahí, el agresor siguió atacando y le propinó repetidas patadas en el vientre y en la cabeza, con el propósito evidente de acabar con su vida.

Al advertir la cercanía de un vehículo policial, el autor de los hechos escapó corriendo, aunque más tarde fue localizado y arrestado por los agentes.

Las heridas que sufrió la víctima resultaron muy graves, sobre todo las del abdomen, provocadas con una intensidad considerable, tal como señaló una perito en el juicio. Según los informes médicos, sin la intervención rápida de los servicios sanitarios estas lesiones habrían resultado mortales. El afectado tardó 269 días en recuperarse, perdió tres dientes y conserva varias cicatrices en la zona abdominal tras las operaciones a las que tuvo que someterse. También presentó múltiples contusiones en el rostro y el abdomen.

El órgano judicial consideró acreditados tanto la tentativa de homicidio como el abuso sexual, dictando las penas y medidas ya mencionadas.

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