Entre los envíos extraviados figuran citaciones médicas o notificaciones del Imserso
Correos, en manos del Gobierno, deja de entregar cartas a los vecinos de Santander que conserven en su calle un nombre «franquista»
Correos, en manos del Gobierno, deja de entregar cartas a los vecinos de Santander que conserven en su calle un nombre «franquista»
Cartero de Correos. Redes sociales
Por LGI
21 de octubre de 2025

Correos, sociedad instrumentalizada por el Gobierno de Pedro Sánchez, ha anunciado que dejará de entregar toda la correspondencia dirigida a las calles que aún conservan su nombre anterior, tras los recientes cambios de denominación impuestos por el Ayuntamiento de Santander. La medida, que ya está afectando a numerosos vecinos, ha provocado situaciones insólitas, como la de José Ignacio Amurrio, residente en la actual calle Valentín Lavín Casalís —antes Montejurra—, quien lleva semanas sin recibir cartas oficiales de gran importancia.

Entre los envíos extraviados figuran una citación médica del Hospital Marqués de Valdecilla y otra notificación del Imserso. Amurrio, al igual que otros afectados, desconocía que el servicio postal había decidido devolver al remitente cualquier carta que no refleje el nuevo nombre de la vía. «Estoy esperando documentación médica y administrativa que no llega. No me parece justo que me dejen sin información por un cambio de nombre que yo no pedí», lamenta el vecino.

El conflicto se remonta a junio, cuando Correos distribuyó en los portales un cartel en el que advertía del nuevo protocolo. En el comunicado se leía: «Para un mejor servicio y calidad en el reparto de su correspondencia, les aconsejamos cambien su dirección antigua por la actual… Transcurrido este plazo, la correspondencia que no venga correctamente direccionada se devolverá al remitente, no siendo responsable este servicio».

El aviso hacía referencia al cambio de nombres de calles considerados «franquistas» por el consistorio, dentro del proceso de aplicación de la Ley de Memoria Democrática. Sin embargo, muchos vecinos aseguran no haber recibido ninguna notificación formal del Ayuntamiento, ni tener constancia de que el margen de tres meses haya expirado.

Desde la empresa pública insisten en que simplemente cumplen con lo establecido: los envíos mal etiquetados son devueltos, aunque ello implique que documentos médicos, judiciales o administrativos no lleguen a su destino. «Nos limitamos a aplicar la normativa vigente sobre direcciones actualizadas», señalan fuentes del servicio postal.

Mientras tanto, en los portales afectados crece la indignación. Algunos residentes han tenido que acudir en persona a sus centros de salud o a la oficina de Correos para averiguar el paradero de cartas urgentes. «No se trata sólo de un nombre nuevo en la calle, sino de un problema real de comunicación y burocracia», denuncian.

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