
Cristian Corvillo, exchófer de Pedro Sánchez detenido este jueves por la UCO en una nueva pieza del caso Koldo y puesto en libertad horas después, promovió decenas de afiliaciones al PSOE de Peñarroya-Pueblonuevo para favorecer a Juan Espadas en las primarias andaluzas de 2021. El entonces alcalde de Sevilla era el aspirante preferido por la dirección federal frente a Susana Díaz en la pugna por la candidatura a la Junta.
La agrupación de Peñarroya-Pueblonuevo, dirigida entonces por el alcalde José Ignacio Expósito, denunció las altas antes de la votación. El 7 de mayo, un día después del cierre del censo, el área federal de afiliación le comunicó que tenía depositadas 45 fichas para una agrupación que contaba con 75 militantes, según el aviso que la dirección local remitió a sus afiliados. Los responsables locales sostuvieron que la incorporación en bloque buscaba que ganara «la candidatura del aparato federal».
La dirección provincial facultó a Corvillo para promover las altas a instancias de José Luis Ábalos y Santos Cerdán. Corvillo habría entregado personalmente las fichas en Ferraz, incluida la de su hermano Rubén. El diario publicó formularios rellenados con la misma letra y documentó solicitudes de vecinos de Fuente Obejuna y Belmez, municipios con agrupaciones socialistas propias. Su recuento sitúa en 140 el número de afiliados de Peñarroya tras las incorporaciones.
El 17 de mayo, la comisión de garantías del PSOE andaluz afirmó haber comprobado que se habían modificado fechas de afiliación para hacerlas coincidir con el cierre del censo y pidió excluir las altas afectadas. Dos días después, la comisión federal anuló la resolución al considerar que el órgano andaluz carecía de competencia. Ferraz avaló las incorporaciones con el argumento de que las solicitudes ya estaban en trámite el 6 de mayo, aunque su registro se completara después.
La candidatura de Susana Díaz pidió al juzgado que suspendiera cautelarmente las primarias. La votación se celebró el 13 de junio y Juan Espadas ganó con el 55% de los votos, frente a cerca del 39% de Díaz, que sí se impuso en Córdoba. La expresidenta pidió desistir tras la votación, según publicó ABC. No consta una sentencia que declarase fraudulento el resultado.
Cuatro años antes, Sánchez había agradecido públicamente a Corvillo su colaboración en un mitin en Córdoba durante la campaña con la que recuperó la Secretaría General. Tras el arresto, fuentes del Gobierno negaron que hubiera sido su chófer, aunque admitieron la posibilidad de que condujera en algún desplazamiento de aquellas primarias. El PSOE de Córdoba confirmó que sigue afiliado como militante de base y carece de cargo orgánico o institucional.