
Miles de inmigrantes ilegales están llevando a cabo saqueos masivos en distintos comercios locales de Ceuta, una situación que está poniendo bajo una enorme presión a pequeños establecimientos y supermercados repartidos por diferentes barrios de la ciudad. La búsqueda de alimentos y productos de primera necesidad ha obligado a numerosos negocios a adoptar medidas improvisadas para intentar mantener la actividad con un mínimo de normalidad.
La escena se repite desde el centro urbano hasta otras zonas como Puertas del Campo o la barriada del Mixto. En muchos establecimientos, los propietarios han optado por bajar parcialmente las persianas y regular manualmente el acceso de clientes para evitar aglomeraciones y reducir la tensión que se vive en determinados momentos del día.
Los comerciantes aseguran que la capacidad de respuesta de la ciudad se encuentra completamente desbordada. La llegada continuada de personas sin recursos, muchas de ellas recorriendo las calles en busca de comida, está concentrando una demanda extraordinaria en negocios de proximidad que carecen de medios para afrontar una afluencia de tal magnitud.
La presión aumenta especialmente cuando decenas de personas intentan acceder de forma simultánea a los establecimientos. Ante esa situación, muchos responsables de tiendas han tenido que organizar la entrada de clientes para preservar la seguridad tanto de los trabajadores como de quienes ya se encontraban en el interior de los locales.
Las consecuencias de la crisis también comienzan a extenderse a otros ámbitos. Según relatan vecinos y comerciantes, la escasez de recursos provoca enfrentamientos por objetos tan cotidianos como un teléfono móvil con batería, al convertirse en un bien muy demandado por quienes llevan horas en la calle sin posibilidad de recargar sus dispositivos. En algunos casos, esa tensión acaba afectando también a ciudadanos que no guardan relación con la crisis.
Las organizaciones empresariales han hecho un llamamiento a la calma y reclaman más medios para afrontar una situación que consideran excepcional. Mientras las fuerzas de seguridad permanecen desplegadas en distintos puntos de Ceuta, el tejido comercial advierte de que la ciudad necesita refuerzos urgentes para hacer frente a una presión que, según trasladan los propios afectados, supera cualquier previsión inicial.